Por Raúl López García
TAMAULIPAS, MÉXICO.- La salud mental mantiene encendidas las alertas en Tamaulipas. Durante las primeras 25 semanas de 2026, la Secretaría de Salud federal confirmó mil 469 casos de depresión en la entidad, una cifra que coloca a este trastorno entre los principales desafíos de salud pública y evidencia la necesidad de fortalecer la prevención y la atención especializada.
De acuerdo con el Boletín Epidemiológico del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, las mujeres representan la población más afectada. Del total de diagnósticos, mil 064 corresponden al sexo femenino, mientras que 375 fueron detectados en hombres, lo que refleja una mayor incidencia del padecimiento entre ellas.
El informe también revela un panorama preocupante en materia de conductas autolesivas. En lo que va del año se han registrado 148 casos de envenenamiento autoinfligido, uno de los métodos más frecuentes utilizados en intentos de suicidio. De esos casos, 78 corresponden a mujeres y 70 a hombres.
Las estadísticas oficiales documentan además que 10 personas sobrevivieron a intentos de suicidio mediante ahorcamiento. Siete de los sobrevivientes son hombres y tres mujeres, una cifra que pone de manifiesto la gravedad de este tipo de emergencias y la importancia de una intervención oportuna.
El boletín epidemiológico también reporta cinco casos de lesiones autoinfligidas por disparo de arma corta, todos en hombres. A ello se suman 35 personas que se provocaron heridas con arma blanca, de las cuales 21 son mujeres y 14 hombres.
Otro de los métodos registrados es el salto desde un lugar elevado. Durante el periodo analizado se contabilizaron ocho intentos de suicidio por esta causa, seis protagonizados por mujeres y dos por hombres, de acuerdo con la información oficial.
En conjunto, el sistema nacional de vigilancia epidemiológica reporta 48 intentos de suicidio en Tamaulipas durante 2026. De ese total, 29 corresponden a mujeres y 19 a hombres, lo que confirma que las conductas de riesgo continúan presentes y requieren atención permanente por parte de las instituciones de salud.
Las cifras reflejan un escenario que obliga a reforzar las estrategias de prevención, detección temprana y acceso a servicios de salud mental en la entidad.
Especialistas han señalado que identificar oportunamente los síntomas de depresión, ampliar la cobertura de atención psicológica y fortalecer las redes de apoyo familiar y comunitario son acciones fundamentales para disminuir el riesgo de que estos trastornos deriven en intentos de suicidio o pérdidas humanas.




