2 agosto, 2026

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Donde está uno, siempre está el otro

Hay cosas en esta vida, que irremediablemente existen a causa de otra, y eso se puede ver a plena luz del día
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JORGE ZAMORA
EXPRESO – LA RAZÓN
 
CIUDAD VICTORIA, TAM.- Se aprende desde niño: hay zapato izquierdo y zapato derecho, mano diestra y zurda, un par de ojos y pies. Papá y mamá. Dios y el diablo.

La televisión y el cine antiguo lo reafirman: Batman viene con Robin, Pituka con Petaka, Viruta y Capulina etc.

Causa y consecuencia, ida y vuelta, borrachera y cruda, trabajo y sueldo, amor y desamor …todo tiene correlación en esta vida, desde lo banal, hasta lo valioso.
Y nada escapa de esta dualidad que se encuentra el día a día, en lo humano, en la naturaleza, y en lo urbano, en lo complicado y en lo ordinario.

El Caminante lo sabe muy bien. Un ejemplo simple: los baches y las fugas de agua.
Todo victorense tiene un pequeño apartado en su cerebro, destinado a registrar, documentar y memorizar en que punto de la capital hay estos detestables desperfectos del camino.

Ya sea en cuatro ruedas o dos, cualquier vehículo resiente el trancazo al caer en un bache, que a veces, puede tener consecuencias mas graves y hasta fatales. No son pocos los accidentes provocados por el mal estado de las calles, y que han devenido en lamentables decesos.

La pregunta que cualquiera se hace es: ¿Por qué hay tantos malditos baches en Ciudad Victoria? cada quien tiene sus teorías. La mas socorrida: el descuido de las autoridades Municipales, la falta de mantenimiento, el uso de materiales de baja calidad etc.
Pero hay una causa que está muy íntimamente relacionada con la proliferación de hoyancos en el suelo: las fugas de agua, ya sea potable o nauseabundas.

Como siempre, el primer señalado es el personal de la Comapa. Reportar una fuga de agua es solo el primer paso de un viacrucis que puede extenderse muuuchos días, semanas, meses y hasta años (caso real).

Hay que decirlo, para una ciudad de 350 mil habitantes y 70 kilómetros cuadrados, el personal de Comapa es insuficiente para darle mantenimiento a una red de alcantarillado obsoleta y deficiente (algunos tramos tienen más de 70 años de antigüedad). El problema lo son aquellas fugas que ya fueron atendidas y no se solucionó el problema. De hecho, hay veces que el desperfecto se agrava. Por toda la urbe hay zanjas abiertas, o mal parchadas, o que se abandonaron a media faena.

Incluso aquellas que ya han sido reparadas, pero en vez de restituir el concreto hidráulico …con concreto, se le aplica una capa de asfalto encima y se crea un bache ‘institucional’ el cual se reporta allá con los jefes de la Comapa como “problema resuelto” …Y muchas veces el peso y la presión ejercida por tráfico de autos vuelve a “tronar” los ductos o tubería reparada.
 
Y la fuga resurge, y gracias a las leyes de la física, el agua erosiona, socava y hace colapsar la carpeta asfáltica.
Esto es muy evidente en tiempo de lluvias, las cuales castigan horriblemente a gran parte de la capital formando impresionantes corrientes de agua que no solo inundan amplios sectores: también dañan y destruyen calles enteras (una vuelta por los alrededores del Eje Vial Lázaro Cárdenas después de una tromba lo puede confirmar fácilmente).

Pareciera que la perla tamaulipeca estuviera condenada a revivir el drama de los baches eternamente.
Pero en los últimos días no ha llovido, al menos de no arriba para abajo, pero sí del subsuelo hacia la superficie. Innumerables fugas de aguas negras y transparentes forman una red de ríos verdes, apestosos e inmundos y con ello, la muy poca área de calles en buen estado se dañan formando decenas de destructores y odiosos baches.

¿Qué se puede hacer? poco. Ahora hasta está penado que particulares reparen baches y las sanciones son de hasta 4 mil quinientos pesos y puede incluir arresto administrativo.
Mientras la Comapa no haga un compromiso de reparar efectivamente las fugas y que la calle, ya sea de concreto hidráulico o pavimento asfáltico quede restablecida como estaba originalmente, los baches seguirán multiplicándose.

Y aquí resurge nuevamente esa dualidad universal: la incompetencia de unos y el desinterés de otros genera nuevos problemas: la Comapa por su nulo compromiso de hacer las cosas bien y el municipio de no tomar cuidado de supervisarlo (pos no …si son los mismos).

¿Llegará el día que síndicos, regidores y autoridades municipales se pongan de acuerdo para crear reglas que solucionen este problema, en vez de pelear como perros y gatos? Ojalá que sí. Demasiada pata de perro por esta semana.
 
 
 

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