VICTORIA, Tamaulipas.- Hace más de 60 días iniciaron los trabajos de construcción del nuevo puente en la colonia Moderna.
El hecho acentúa las carencias de la colonia y el olvido de como viven las familias de este sector.
Hoy, no hacen más que vivir al día tolerando la incomodidad de un avance necesario.
«Los micros son insuficientes en la mañana, pasan bien llenos cerca de las 7 y por más que uno se quiera levantar temprano ya no se paran o hay que cazar al micro en la Linda Vista, porque ellos cambian la ruta debido a las lluvias, el lodo y las calles encharcadas,» señala un colono.
Al problema de transporte se une la falta de alumbrado público, la inestabilidad de las calles que a golpe de motor ha silenciado las voces de queja.
En los alrededores cada vez son más las brechas a diestra y siniestra, no basta que las autoridades hayan librado el tráfico de vehículos en la entrada de emergencia a La Moderna, ahora, los vecinos han abierto otras arterias para demostrar que no se puede avanzar en ese sector.
Justo a las 10 de la mañana llega al puente derrumbado una oleada de vecinos en el sector, son abuelas en su mayoría, mujeres solas que se acercan a La Mesa del Señor, para hacer rendir su economía.
«Yo trabajo como paquetera, tengo 74 años de edad, trabajé hasta que mi esposo falto hace 12 años, pero voy a La Mesa del Señor para almorzar ahí todos los días a las 10, en el trabajo ya tengo para sacar adelante otros gastos, pero cuando hay lluvias batallamos, un día un micro nos hizo el favor de llevarnos gratis hasta el otro lado del río, porque a nuestra edad ni podemos cruzar la crecida del río, ni tenemos dinero para pagar dos micros y menos tenemos fuerza para pasar por ese camino con tanta piedra».
Otras mujeres prefieren caminar con sus hijos entre las calles de la colonia, se han olvidado del transporte público, pero han notado que hace falta iluminación, sobretodo en la colonia Linda Vista.
«Salir a la tienda con lotes baldíos es peligroso, más caminar en estas calles sin luz», dice la señora Diana que camina a lado de sus hijos, bajo el frío o la lluvia.
«Batallamos bastante, el puente anterior lo hacían una y otra vez y se volvía a caer».
El año 2014 fue accidentado para las familias de esta zona y pese a las advertencias de no utilizar el viejo puente, los vecinos van y vienen entre las ruinas para acortar distancias.
«Yo tengo 74 años, bien vividos, porque estuve bien trabajada. Fui educada con mis padres y tuve un esposo que supo darme mando y estoy a un mando como si estuviera él», dice orgullosa Manuela, con el razonamiento de antaño, cuando la mujer se debía al hogar.
El resto de las quejas se recogen justo entre los conductores quienes advierten que los habitantes de la colonia Moderna, intentan ahorran tiempo haciendo una vuelta indebida poco antes de la entrada al Deportivo Siglo XXI.
«Los que viven en la Moderna deberían dar la vuelta más arriba, o bien bajar hacia la derecha por la escuela de educadoras, pero no lo hacen y a las 6 de la tarde o a las 3 de pronto se detienen sin intermitentes ni direccionales y eso puede ocasionar accidentes», dicen los hombres y mujeres molestos en el trayecto frente a la Rotonda de los Hombres Ilustres.
El resto de los vecinos mejor no opinan, los trabajos van lentos, es incómodo el transporte y más el deterioro de los vehículos.
«Yo lo único que quisiera saber es si los impuestos de nosotros no valen. Pagamos por servicios, pagamos impuestos y no estamos a gusto», dice con molestia un hombre en su taller de soldadura, sin hacer un alto en su trabajo.
A él, como a muchos, les invade el hastío, ya que opinar una vez más resulta lo mismo.




