En Veracruz está levantando polvareda la iniciativa de reforma que envió Javier Duarte para que el Congreso autorice una gubernatura de dos años y que los diputados locales puedan reelegirse, adivine, ¡hasta por cuatro ocasiones! O sea que los veracruzanos tendrán que aguantar doce años al mismo diputado y diputada. Está de pensarse por la forma como se las gastan los legisladores.
Veracruz como Tamaulipas está en la misma circunstancia ante la obligación de homologar los períodos electorales con las elecciones federales de tal forma que no se tengan comicios cada año, sino cada tres.
La propuesta de Duarte no ha sido del agrado de todos los políticos en Veracruz ya que consideran que dos años es muy poco tiempo para que alguien gobierne y dicen que así cómo confiarán los empresarios en un gobernador que apenas se siente en la silla se tiene que ir.
Otra opción es que el nuevo gobernador se quede cinco años en el cargo, así homologan la elección con las elecciones intermedias entre sexenios para renovar la Cámara de Diputados federal.
Entonces la renovación de la gubernatura en Veracruz no sería en el 2018 cuando haya elecciones para elegir un nuevo presidente de la república.
Otra opción es que el gobernador se quedara hasta la nueva elección presidencial en el 2024, pero son muchos años aguantando a un mismo gobernador o gobernadora.
Así que Duarte decidió irse por el camino corto, dos años de una administración estatal y otras elecciones para elegir a quien se quedaría por seis años.
Todo ese desbarajuste para homologar elecciones, dicen que será más productivo y menos gasto, no sé, habrá que verlo.
Y en Tamaulipas, ¿qué fórmula se aplicará? Los diputados locales ya se están tardando para definir este camino.
PRIMERO ERICK,
AHORA HOMERO
El fuego sigue, ahora le tocó a Homero de la Garza y todo el asunto según se origina en Estados Unidos, aunque el pitazo provenga de México y específicamente de Tamaulipas.
Las descalificaciones hacia políticos del PRI sigue una curva ascendente, después de revelar supuestas inversiones en Estados Unidos, es el mismo patrón en todos los casos, desde los ex gobernadores hasta ex alcaldes y ahora un secretario en funciones.
En todos los casos hasta ahora no ha habido nada que demuestre que los señalados en el vecino país son culpables, pero con ello han afectado seriamente sus carreras políticas.
Tal vez esto es un llamado de atención para los políticos y que se dejen de depositar sus dineros en bancos estadounidenses, deberían, si es que tienen algo que ocultar, buscar paraísos fiscales donde les guarden sus dineritos sin investigarlos, así lo hacen infinidad de personas en el mundo, no veo por qué los mexicanos no puedan hacer lo mismo.
De esta manera se evitan dar explicaciones incómodas como ya le pasó a Erick Silva, el ex alcalde matamorense que hasta a rueda de prensa llamó para decir que él no es culpable de nada.
O mejor aún, cumplen con su responsabilidad con honestidad, sin apropiarse de lo que no es suyo y así no enfrentan señalamientos de enriquecimiento explicable.
LA FRASE:
“… si los cadáveres se hubieran quemado con pura leña, entonces se necesitaría un promedio de 33 toneladas de troncos de árboles de unas cuatro pulgadas de diámetro para cremar 43 cadáveres. Se necesitarían 995 llantas para incinerar a 43 normalistas y habría una columna de humo y fuego de varios kilómetros”, explicación del investigador del Instituto de Física de la UNAM, Jorge A. Montemayor, al señalar que la afirmación de la PGR de que los estudiantes hubiesen sido incinerados no tiene bases científicas.
Las dudas entonces, persisten.
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