CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Funcionarios de la Comisión Estatal del Agua de Tamaulipas (CEAT) e ingenieros de las empresas constructoras, confirmaron que el dinero destinado para la primera etapa de la construcción del acuaférico se terminó, por lo cual la obra quedará paralizada hasta el próximo año cuando haya dinero para la segunda etapa.
Entrevistados por separado por Expreso, los ingenieros explicaron que casi paran su maquinaria debido a la falta de liquidez para continuar con la misma, por lo que esperan que Gobierno del Estado inyecte nuevamente capital para su continuación.
Ayer la maquinaria y los obreros de la obra hacían su trabajo pero muy lento desde los campos del Upysset, hasta la entrada al fraccionamiento Puerta de Hierro, en el libramiento Naciones Unidas.
En el circuito ecológico han quedado los montículos de tierra donde aparecen algunas plantas. Esta situación despertó irritación de algunos grupos de deportistas que acostumbraban correr por el lugar.
La información de la parálisis de la obra, fue confirmada por funcionarios de la CNA y la CEAT, quienes informaron que se terminó la primera etapa del proyecto de construcción del Acuaférico, cuyo costo de arranque fue de 100 millones de pesos, «la inversión de cien millones de pesos que contempla el Presupuesto de Egresos de la Federación, sólo alcanzará para construir una de las tres partes del acuaférico» dijeron.
Agregó que el presupuesto asignado para la obra es de mil millones de pesos entre recursos de Gobierno Federal, a través de la CONAGUA y de Gobierno del Estado, con lo que se construyen drenes pluviales en la zona conurbada y lo que corresponde a Victoria, con el acuaférico.
«Parte de esta inversión se ha radicado al Estado, pues es el Gobierno de Tamaulipas quien se encarga de aterrizar obras y acciones», explicó un funcionario de la CNA.
El acuaférico arrancó el 21 de octubre con una inversión de 141 millones de pesos en una etapa inicial, según informó el secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, Humberto René Salinas Treviño, quien reseñó además, que tendría un costo de 297 millones de pesos.
La primera etapa consistía en la construcción de 16.2 kilómetros de una línea de conducción desde la parte alta de la Peñita y Tamatán, rodeando la Ciudad por el libramiento Naciones Unidas al poniente y al norte, entre las carreteras a Monterrey y a Matamoros.
La obra estaría destinada a llevar agua a la periferia, y sectorizar la Ciudad para discernir las demandas de los sectores, ello, para buscar iniciativas de economizar el vital líquido.




