Las reformas que hemos aprobado durante esta legislatura han tenido un enfoque integral, de manera que nuestro país crezca no sólo económicamente, sino que ello vaya acompañado del reforzamiento de otros aspectos que resultan fundamentales para mejorar la calidad de vida de los mexicanos. Este es el objetivo de modificaciones aprobadas para fortalecer la democracia y el buen gobierno.
Ante la necesidad de dar respuesta a una exigencia social, aprobamos el Sistema Nacional Anticorrupción, el cual promueve el correcto funcionamiento de las instituciones públicas, el uso óptimo de los recursos públicos y la participación ciudadana en el control del ejercicio de la autoridad, al coordinar a las autoridades competentes en temas de prevención, detección y sanción de responsabilidades administrativas y hechos de corrupción, así como en la fiscalización y control de recursos públicos.
Este sistema, entre otras cosas, permite mayor fiscalización y faculta a la Auditoría Superior de la Federación para que audite al 92% de los ingresos estatales. También crea salas especializadas en la materia en el Tribunal Federal de Justicia Administrativa.
La Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública concreta los mecanismos, principios, procedimientos y sanciones que garantizan a los ciudadanos el derecho de acceso a la información pública en posesión de sujetos obligados, además permite que cualquier persona pueda denunciar ante los organismos de transparencia.
La reforma en materia de disciplina financiera de estados y municipios también contribuye en este sentido, ya que establece mecanismos para transparentar la adquisición y uso de deuda pública, como es el caso de la comisión bicameral.
Con la nueva Ley del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, se garantiza la imparcialidad, transparencia y objetividad en la evaluación de los programas, acciones y objetivos de la política de desarrollo social. Con esto, se busca generar mayores oportunidades para las comunidades, posibilidades de movilidad social y mejorar la calidad de vida de todos aquellos benefactores de la política de desarrollo social.
Asimismo, la aprobación de la reforma para garantizar el derecho a los ciudadanos a presentar iniciativas ante el Congreso es un logro importante para la democracia, toda vez que propicia que los ciudadanos se interesen en temas públicos a través de la formulación de iniciativas que puedan convertirse en políticas públicas que mejoren sus vidas. Estas iniciativas, tienen un plazo para ser discutidas con la finalidad de que no puedan ser archivadas en el Congreso.
Por otro lado, nuestra democracia también se fortaleció con modificaciones constitucionales para que los ciudadanos puedan buscar cargos de elección popular a través de una candidatura independiente.
Otra reforma en materia de democracia y buen gobierno es la de responsabilidad del gasto público, misma que mejorará el manejo de las finanzas públicas al topar gasto corriente, transparentar el ejercicio del gasto y establecer metas de ahorro en gastos de operación. Se acotan gastos en telefonía, viáticos, alimentación, mobiliario, y otros.
La reforma que obliga a funcionarios públicos a cumplir con las recomendaciones en materia de derechos humanos fomenta la eliminación de la discrecionalidad en el actuar de los servidores públicos, ya que al no atender las recomendaciones de los órganos protectores de los derechos humanos tendrán que explicar y publicar sus razones de ello.
Estas son algunas de las reformas en materia de democracia y buen gobierno que aprobamos en esta legislatura, todas son de importancia para avanzar en la protección de los derechos de los ciudadanos y garantizar un mejor entorno político y social.




