3 enero, 2026

3 enero, 2026

Aumentan oficinistas mal pagados

Revela estudio que en tanto que directivos mejoraron sus sueldos, existen 629 mil que no reciben prestaciones y de ellos 7 mil 986 que no tienen ni ingresos

En el último año, los trabajadores que realizan labores de oficinistas han visto deteriorado sus niveles de ingresos, mientras el empleo y las remuneraciones a nivel directivo han aumentado en doble proporción.

El mercado laboral en Tamaulipas muestra un desequilibrio tal que premia a quienes más tienen y castiga los grupos más vulnerables de trabajadores que no tienen acceso a prestaciones, ingresos y que por lógica ven reducido su nivel de vida y su capacidad si quiera para comprar una canasta básica.

La información del INEGI y del Consejo Nacional para la evaluación de la Política Social revela que la calidad del empleo sigue mostrando un severo deterioro en los últimos años como consecuencia del bajo dinamismo de sectores vinculados a la construcción y a la manufactura.

De acuerdo con la información disponible del INEGI, el año pasado había en la entidad 149 mil 970 trabajadores en este grupo de ocupación mientras que en este año la cifra apenas creció a 150 mil 244, es deci unos 374 nuevos puestos un aumento de apenas el 0.2%

Por el contrario, en niveles de directivos la cifra se elevó en 1780 puestos y no solo eso, sino que la cifra de este tipo de personas en estos puestos que ganaban hasta 5 salarios mínimos pasó de 2 mil 600 a más de 4 mil.

El deterioro de las condiciones laborales de este grupo de ocupados en la entidad se refleja en la cantidad de personas que trabajan sin prestaciones y que registra un aumento de cerca de 15 mil personas que dejaron de recibir algún apoyo de este tipo en  el ultimo año.

Al día de hoy suman ya 629 mil personas que carecen de prestaciones laborales.

En la misma lógica, el numero de personas que laboran sin tener siquiera ingresos aumentó a más de 78 mil 986 personas desde los 75,182 que había el año pasado, un incremento de más de 3 mil 800 personas en estas condiciones laborales.

Y en 2015 la situación se mantiene, pues el índice está en casi 1.30, cifra es muy superior al promedio nacional de 1.1634, al promedio urbano de 1.2090 y al rural de 1.0544.

Este índice muestra la tendencia del porcentaje de personas que no pueden adquirir la canasta alimentaria con el ingreso laboral. Si el índice sube, significa que aumenta el porcentaje de personas que no pueden comprar una canasta alimentaria con su ingreso laboral. Una canasta alimentaria es el conjunto de alimentos cuyo valor sirve para construir la línea de bienestar mínimo. Éstos se determinan de acuerdo con el patrón de consumo de un grupo de personas que satisfacen con ellos sus requerimientos de energía y nutrientes.

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