ALTAMIRA, Tamaulipas.- Para evitar que la empresa Mexichem continúe la introducción de un ducto que conducirá cloruro de vinilo, los residentes del ejido Agua de Castilla montan guardias día y noche para evitar que llegue hasta su comunidad.
«Lo único que estamos pidiendo es que la línea no pase en medio del pueblo, sino que le saquen vuelta porque de lo contrario el tubo pasaría muy cerca de las casas, aunado a la línea de agua», indicaron la señoras Lorena Juárez Torres y Josefa Vázquez
Las manifestaciones empezaron el pasado 31 de julio de 2014. Tras la primero protesta se suspendió el proyecto, pero meses después se reactivó ya con el permiso de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). El plan de obra es conectar las compañías Tepeal, ubicada cerca del puerto de Altamira, a Mexichem.
El cloruro de vinilo es utilizado para los procesos de producción de plásticos. De acuerdo a especialistas en seguridad industrial, esta sustancia en períodos cortos de exposición causa mareo, somnolencia y pérdida de conocimiento. En niveles altos de concentración daña el sistema nervioso y presuntamente es un factor que provoca cáncer en hígado, cerebro y pulmón.
Los vecinos aseguran que los estudios de impacto ambiental fueron modificados por la compañía. Detallan que en los planos presentados a dependencias federales no muestran los poblados por donde cruzará la línea.
A partir de ayer por la noche, el grupo de habitantes se colocó a la altura de donde ya se realizan los trabajos de introducción y no permiten el paso de la maquinaria. Los residentes de la localidad se abastecen de agua de un pozo que está conectado por líneas a las casas y justo en este sitio se hará una perforación del ducto, por ello temen que el vital líquido se contamine.




