Pues si señoras y señores, como en los viejos palenques, parece que se ha escuchado el tradicional grito de “¡cierren las puertas señores…!” porque ya inició el bombardeo de información sobre la próxima coyuntura electoral del 2016, la cual se ira intensificando gradualmente conforme nos vayamos acercando al día “D”.
Se sabe que en los partidos políticos de mayores recursos se hacen sondeos de popularidad entre los suspirantes a los cargos populares, esto con el fin de ubicar que tanta influencia pueden tener en la opinión pública y lograr colocar en el candelero candidatos “populares”.
Pero así como las encuestas se hacen de forma interna de los partidos, también hay quien está interesado en comenzar a medir la situación política en la que se encuentran cada uno de los institutos políticos de frente al proceso venidero.
Una televisora local hizo eco de la encuesta publicada por Mendoza Blanco y Asociados, donde se revela que de ser hoy las elecciones en Tamaulipas, ganaría el PRI con 54 % de la votación, frente al PAN que lograría un 33%, los votos restantes se dividirían entre los 6 partidos restantes de oposición que tienen presencia en la entidad.
Esto hace que se fortalezca la moral priista y se desmoralice la oposición de cualquier signo, pero aunque estos números son los esperados por muchos, nos aterrorizan pensar en la baja calidad que tendrá la contienda, con pocas propuestas y la pobreza que pueda promover poca participación de la ciudadanía.
Esto también implica un camino difícil para la alternancia en el estado, no porque la gente no tenga la voluntad de hacerla, sino lo que es peor, no hay quien la pueda hacer, pues tenemos una oposición mediocre, poco arraigada en la ciudadanía y con un trabajo político real, que a pesar de los graves problemas que se mantienen en todo el territorio tamaulipeco, no hay una fuerza que capitalice el momento y plantee nuevos derroteros políticos para la entidad.
Es de esperarse la aparente fuerza del tricolor en Tamaulipas, la cual se debe entre otras cosas, por lo mediocre que ha resultado la oposición en el estado, la cual negocia posiciones de poder o en el peor de los casos –pero el más evidente- se entregan al interés político vigente por unas cuantas monedas.
La expresiones de izquierda están casi totalmente sometidas, con un PRD más disuelto que organizado, actuando como un grupo faccioso a expensas del erario público; un organismo como Morena que puede retomar el liderazgo que necesita la oposición de izquierda, pero que apenas en el estado ha comenzado a despuntar débilmente; un débil PT desaparecido que de trabajador solo tuvo el nombre y un Movimiento Ciudadano con una dudosa reputación, es lo que queda del ala electoral “progresista” en Tamaulipas.
Por la derecha tenemos un Acción Nacional con tremendas contradicciones internas, que ha desplazado en su actuar político muchos de sus principios esenciales, propiciado fuertes rupturas entre diversos grupos de ese partido.
Aunado a eso, la pasada derrota electoral por las diputaciones federales, son factores que los ha llevado al debilitamiento político gradual, a pesar de tener militancia sólida y un probable candidato competitivo en las personas de Cabeza de Vaca o Cantú Rosas.
Las encuestas son fotografías del momento político y estas pueden variar en cualquier momento la balanza, inclinarse al lado contario, pero como dijera un viejo sabio de la política, que para tener éxito en ella hay que aplicar la regla de las tres “Ces”: capacidad, constancia y circunstancia, por lo que la probabilidad de que arrase el PRI en las próximas elecciones se concretará por la cantidad de aciertos y errores, la constancia en el trabajo político electoral y en la suerte de los distintos actores… bueno, eso decimos nosotros, pero usted… ¿Cómo ve?
La ojeadita…
Hay que hacer limpia completa de ratas, porque estos roedores están en todas partes y amenazan con invadir de forma más evidente todo nuestro entorno; ya se comenzó en la plaza Allende, ahora que se siga en todos los ámbitos del municipio…




