Como se percibe en los círculos políticos, el diputado Baltasar Hinojosa Ochoa y el ex diputado Marco Antonio Bernal Gutiérrez, los dos nativos de Matamoros, disputan cerradamente las simpatías ciudadanas a lo largo y ancho de Tamaulipas y también que uno de estos dos será el candidato del PRI a gobernador.
El discurso del primero, sin embargo, parece indicar que es el favorito para adjudicarse la postulación, aunque como sucede en los deportes, en los procesos selectivos de candidatos a puestos de elección popular esto no se acaba hasta que se acaba y en tanto el alto mando tricolor no diga cuál es el ganador de la competencia, nadie puede tenerla segura.
Balta guarda las formas. Esperaré los tiempos y las reglas del partido, pero cuando el ex invencible lo decida yo voy a estar listo, dijo ayer a los empresarios de los medios de comunicación locales.
Como que desde las alturas en las que se mueve el presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública no alcanza a divisar ya lo que sucede abajo a la gente a la que aspira a gobernar. Bernal, en cambio, se le ve mucho más vinculado con la realidad, la triste realidad en la que se debate la sociedad.
En la plática que sostuvimos ayer con el Secretario General Adjunto del CEN, este puso de relieve que el principal adversario de los aspirantes priistas al puesto de Egidio Torre Cantú no son los
partidos de oposición, sino el hartazgo y el rechazo generalizado de la comunidad contra los gobernantes pertenecientes al Revolucionario Institucional.
Revertir esa realidad, apuntó, es el principal reto que tendrán que vencer para granjearse el respaldo de los electores y de la población en general en la carrera por la gubernatura y los puestos de gobierno que serán relevados en la elección del 2016.
Esa es la razón por la que en las reuniones que celebra a diario con los tamaulipecos el protegido de Manlio Fabio Beltrones ha sustituido el discurso político tradicional por una charla en la que se ponderan los valores humanos y familiares, a los que hay que rescatar, dice, para superar la descomposición social que ha llevado a miles de jóvenes a la delincuencia.
Contra lo que muchos pensaban originalmente, además, desde la óptica del ex presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados del gobierno federal la candidatura no se resolverá en noviembre, ni en diciembre, sino hasta la primera quincena del mes de enero. También que, como ocurría en el pasado, la decisión será cupular y volverá a definirse en Los Pinos, como en el pasado.
El riesgo es que una elección equivocada podría llevar a la derrota al partido que gobierna el país y a nuestra entidad, como sucedió en el estado de Nuevo León, en el que a la hora de decidir quién sería el abanderado priísta no se dio la importancia debida al hartazgo de los neoleoneses, no sólo a nivel popular sino también del sector empresarial y de los ciudadanos, contra el gobernador y el PRI.
Ojalá que eso no ocurra en Tamaulipas y se analicen en detalle todos los pros y los contras antes de darle el visto bueno al ganador del proceso interno. Antes de concluir, Marco Antonio reiteró que si no abandonó al partido tras la marranada que le hicieron hace 17 años, cuando tenía amarrada la candidatura, ahora mucho menos.
También que si el partido lo designa candidato daría continuidad al plan de desarrollo de Torre Cantú, que le parece bueno, sólo le añadiría lo que exige la nueva realidad y quitaría lo que no responde a ella.
En el ámbito municipal, mientras tanto, la Maestra Magdalena Peraza Guerra volvió a descuadrar la pelea por la presidencia municipal de Tampico.
Para despejar dudas y especulaciones, declaró que buscará otra vez la alcaldía, que la candidatura de diputada no le interesa, aclaración que debe de haber puesto a trabajar a los jerarcas priístas del Estado, pues en esa circunstancia tendrán que pensar cual es la mejor carta, si la de Hernández Chavarría o la de Francisco Bolado Laurents.
No puede pasarse por alto que, sin Magda haciendo fórmula con los aspirantes del PRI, como candidata a diputada, el panorama político obligará a hacerle algunos cambios a la estrategia de la lucha por el gobierno de la ciudad, asegurar la participación del Químico Sergio Salazar como candidato independiente, por ejemplo, de lo contrario la Peraza podría hacer perder al tricolor otra vez.




