El martes de la semana anterior, Ángel Tovar de la meritita Colonia Obrera, allá donde este escribano llegó al mundo, hizo saber a la redacción de deportes de Expreso, es decir, a Oé!, que en su entrenamiento de esa misma tarde daría a conocer una noticia respecto a la futura participación -o no- del gran Juan Daniel Rodríguez Mascorro en el Campeonato Mundial de Atletismo a celebrarse en Bloemfontein, Sudáfrica.
Hasta la maltratada pista de tartán del Estadio Universitario acudimos para conocer la historia de un hombre que durante años, mi compañero Daniel Ríos le ha dado seguimiento a su trayectoria deportiva a través de estas mismas páginas.
La noticia era mala: la Federación Mexicana de Deportistas Especiales había cometido el error de no adquirir los boletos de avión para la delegación azteca conformada por cinco atletas, entre ellos, Juanito, que habría de acudir a la mencionada competencia y determinó que si no iban todos, entonces no iba nadie.
Ángel y Juanito durante más de un año recaudaron fondos para hacer este viaje, por lo que sólo requerían el aval de la FEMEDE para participar en dicho evento y el organismo, así como la Asociación Estatal les dieron la espalda.
Al darse a conocer la noticia en este mismo medio -para ser honestos y sin afán de darnos el taco- hubo personas que se acercaron al entrenador para apoyarle en las gestiones pertinentes para que pudiera ir a competir.
El ex titular del deporte en Tamaulipas, Armando José Arce Serna, al enterarse hizo de inmediato conexión a CONADE donde tiene amistades muy cercanas a Alfredo Castillo y solicitó se estableciera un diálogo entre el órgano rector del deporte y la FEMEDE para gestionar el aval.
El jueves por la mañana se llevó a efecto la reunión y con el tema en el Senado de la República, el legislador tamaulipeco Francisco Javier García Cabeza de Vaca, hizo presión por su parte para que el tema se resolviera lo más pronto posible, pues el Campeonato Mundial iniciaría el sábado en el llamado continente negro.
Con el aval de por medio, aparecen personajes como Arturo Soto, político victorense y el que se postula como candidato independiente a la alcaldía de Victoria, Ángel Jasso, además de Manolo Corcuera Canseco y Rubén David Rivera para echarle la mano a los dos protagonistas de nuestra historia.
La aventura empezó y los dos personajes partieron a Sudáfrica previa escala en la bombardeada ciudad de París, después Johanesburgo y destino final Bloemfontein.
Allá lo demás fue pan comido, realmente lo más “fácil” fue ganar para Juanito: voló en la pista y en 400 y 200 metros planos logró el oro con récord mundial incluido, además de la corona en salto de longitud.
Mientras esto sucedía de polo a polo, de continente a continente, a 14 mil 614 kilómetros de distancia, Victoria ardía.
Los victorenses, a través de redes sociales, primero mostraron su repudio a la FEMEDE, después a los organismos gubernamentales que no aportaron para el viaje y fueron los mismos ciudadanos quienes desembolsaron para costear el traslado y para los gastos de entrenador y atleta pues los costos se elevaron ya que los boletos de avión prácticamente se adquirieron de un día para otro.
Se abrieron cuentas de banco, se hizo un boteo por las calles, es decir, la solidaridad del victorense se hizo manifiesta.
El sentir del victorense se manifestaba a cada minuto en redes sociales, después llegó una felicitación desde la red social oficial del alcalde Etienne Llano que prendió la mecha, pues los usuarios le reclamaban un apoyó que no llegó y la gente lo vio como ofensa, pues hubo quienes sí ayudaron y lo tomaron como alarde, cuando no se tendió la mano al atleta que hoy está cubierto de gloria.
Hace una semana el Instituto Tamaulipeco del Deporte, irónica y coincidentemente daba a conocer el trabajo que se hace en la dirección de deporte adaptado a cargo del médico Reséndez Bortolussi con un amplio equipo que atiende a los atletas con capacidades diferentes. El caso es que a estas alturas de la historia no los veo figurar por lado alguno.
Desconozco hasta este momento si el Instituto Tamaulipeco del Deporte intervino en las gestiones, más allá de la llamada sin respuesta que se realizó para solicitar el aval, que a final de cuentas se obtuvo pero por otra vía.
Ignoro si el DIF Estatal figura a través de uno de sus muchos programas de apoyo y protección a personas con discapacidad forma parte de esta historia de éxito.
¿Qué percibo? Primero la desatención de ciertas autoridades, como la municipal por ejemplo. No sé si los dos o tres encargados del área de deportes (Arizpe, Garrido y Soto) tras dos años y un mes de gestión ya hayan logrado coordinarse para que al menos le hagan llegar una nota al Alcalde donde se le diga que no hubo apoyo para el atleta y que publicar una felicitación en Facebook resulte contraproducente.
Percibo mucho enojo de la sociedad civil, hartazgo, desencanto, intolerancia hacia la autoridad, pero muchas ganas de conocer historias de triunfo locales, héroes cotidianos que den bien de qué hablar de nuestra ciudad.
Y sobre todo percibo una falta de comunicación y de dar a conocer las cosas impresionante por cada uno de los organismos que, no dudo, haya al menos alguno apoyado y no haya sabido cómo darlo a conocer, pues hasta el momento el Instituto Tamaulipeco del Deporte, por ejemplo, no ha enviado ni siquiera un boletín, bueno ni un méndigo telegrama dando a conocer la hazaña de Juanito.
Ángel y Juan llegan la próxima semana, ellos saben quiénes les apoyaron, ellos sabrán dar el crédito a quienes los han apoyado, mientras esto sucede, en México Alfredo Castillo se frota las manos para recibirles y apaciguar la guerra mediática en su contra. Ajeno a las fallas que en Victoria y en Tamaulipas se hayan tenido, CONADE puede decir que cumplió con su parte.
La historia, auténticamente de película continuará y aún nos dará muchos temas para comentar… no pierda detalle en Oé!.
@luisdariovera




