CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Aunque de acuerdo a la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), bajó la importación de autos usados al país, este sigue siendo un problema para las concesionarias del estado.
Arturo López Garza, director de la AMDA en el estado, comentó que la entrada de los llamados autos “chocolates” afecta a las agencias automotrices, además de representar una carga fiscal, son costosos por el tipo de cambio que tiene el dólar.
“Éstos nos perjudica a las 77 agencias automotrices que están en Tamaulipas y pertenecen a la AMDA; esos autos son la basura de Estados Unidos”, comentó López Garza quien señaló que la llegada de este tipo de unidades afecta la generación de empleos en el estado.
De acuerdo a datos estadísticos de la AMDA, al cierre del 2015 la importación de autos usados disminuyó 61 por ciento, esto representa 179 mil 577 unidades, siendo el nivel más bajo hasta ahora alcanzado.
En contraparte, importadores y comerciantes de autos de la frontera señalan que el no permitir la legalización de las unidades que circulan en la franja fronteriza perjudica a varios sectores de la economía, además de que no se recaudan impuestos.
Según estimaciones, tan sólo en la frontera norte del estado, circulan 45 mil autos “chocolate”, a razón de 20 mil en Nuevo Laredo, otros 30 mil en Reynosa y 15 mil automóviles ilegales en Matamoros.
Según un estudio del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados, Miguel Alemán y Camargo se suman a las ciudades del estado con el mayor número de autos irregulares.
Abraham Rodríguez Padrón, director de la Federación de Cámaras Nacionales de Comercio (Fecanaco) en Tamaulipas se estima que entre 300 a 400 carros ingresan al día a Tamaulipas, a través de alguna de las aduanas en Matamoros, Nuevo Laredo, miguel Alemán y Reynosa.
Sin embargo, explica que la situación es crítica porque de cada diez coches que ingresan al país, tan solo uno se legaliza y con ello paga sus impuestos para circular libremente.
De acuerdo a algunas importadoras, en el caso de los autos nacionalizados del 2007 al 2008 que se van al centro del país, el trámite cuesta en promedio 40 mil pesos, cuando anteriormente se pagaban 14 mil pesos; más el precio de un coche que va de los 5 a los 6 mil dólares en promedio.
Para los autos que circulan en la franja fronteriza que van del 2006 al 2011, la regularización tiene un costo promedio de 13 mil pesos, para un coche por el que cuesta desde mil a mil 500 dólares.
De acuerdo con Rodríguez Padrón, la decisión de ampliar la prórroga para la importación de vehículos usados en la frontera norte hasta diciembre del 2016 por parte de la Secretaría de Economía (SE), en nada beneficiaron a los residentes fronterizos, ya que no se modificaron los criterios que establecen precios para el pago de impuestos sin tomar como base el valor factura de las unidades.
El empresario señaló que este tipo de medidas han afectado a varios sectores de la economía, ya que, además de no pagar impuestos, los propietarios que ingresan un auto de manera ilegal al país no le hacen ninguna mejora.
“Antes entraban los coches, pagaban los impuestos, pero además en el caso de los coches que iban al centro del país, les cambiaban llantas, pintaban, les daban una arreglada, pero ahora no lo hacen porque no tienen la certeza de que serán legalizados”.
“El gobierno con esas medidas aniquiló todas las empresas que vendían autos usados, ahora todo mundo está en la informalidad, los lotes que hay ahora son de autos americanos; esas empresas que generaban trabajos y pagaban impuestos se fueron a la quiebra”, comentó el empresario.




