14 enero, 2026

14 enero, 2026

Convocatoria fallida

Enroque

El pasado fin de semana el ex alcalde de Madero, Guadalupe González Galván, convocó a los representantes de las principales fuerzas y corrientes priístas del municipio a un almuerzo para tratar de reagruparse y al mismo tiempo consensuar la eventual designación del nuevo dirigente del PRI de la urbe petrolera.

El sitio de la reunión, el restaurante del hotel Juana Cecilia.
Lamentablemente, el llamado no tuvo
el resultado que el organizador esperaba. Únicamente acudieron, además del anfitrión y propietario del alojamiento, Óscar Genaro Hernández Zúñiga, los seguidores más cercanos de GGG, entre otros, el ex diputado Erasmo González Robledo, la ex Jefa de la Oficina Fiscal, Honoria Mar Vargas, el secretario de Elecciones, Jorge Castillo, el ex síndico del ayuntamiento, Cristóbal Ríos Longoria, la ex regidora Pilar Garza González, el activista Antonio Cuevas y el ex dirigente Juan Carlos Badillo.

De los petroleros, nadie, sólo el ex jerarca municipal, Julio César Barrientos Cisneros, que hizo acto de presencia, pero sólo como oreja de la Sección Uno.
No se vio, en cambio, a Florencio Bonilla Barrios, tampoco a Marco Antonio Guzmán Medina, ni a Jorge Ruvalcaba. También brillaron por su ausencia, el ex candidato

a alcalde, Humberto Oliva Barreda, y, por supuesto, el diputado federal Esdras Romero Vega.

Tenemos entendido que el prospecto de Lupe para, llegado el momento, disputar el mando del ex invencible que dejara vacante el petrolero Felipe Jiménez Martínez, es Jorge Castillo, de los esdristas aún se ignora, aunque podría ser el ex alcalde sustituto Mario Neri Castilla.

Las viejas pugnas y rencillas entre estos dos grupos priístas, será de nueva cuenta el principal obstáculo para recuperar la unidad del partido, que hasta ahora sólo existe en la mente de los guías estatales o en el papel, y que, como en el pasado, todo indica que se resolverá otorgándole la presidencia del comité directivo a un representante del STPRM y la secretaría general al grupo de González Galván.

MARCOS, OTRA VEZ
Sin embargo, la noticia que acapara la atención del país es la del anuncio de la postulación de una mujer indígena como candidata independiente a la presidencia de la República, anunciada por el EZLN, decisión que, de entrada, modificaría radicalmente el panorama de la sucesión presidencial del 2018.

Pero no solamente porque es la primera vez en la historia política de México que una representante distinguida de las etnias pelearía en las urnas el gobierno de la República, sino porque de los 18 o 25 millones de habitantes que, según la estadística oficial, tienen los pueblos autóctonos, si la mitad en edad de votar acudieran a ejercer el sufragio en el proceso electoral a través del cual se renovarán los poderes políticos federales, el del titular del ejecutivo y la mayoría de los asientos del legislativo, le darían sin lugar a dudas una connotación sin precedente a la elección que está a la vista.

Porque si a la cifra de las comunidades originarias se le agregan los varios millones de ciudadanos que simpatizan con la bandera del movimiento zapatista y los otros tantos de los electores decepcionados de los partidos políticos, el número de seguidores de la causa futurista del ex Sub podría duplicarse o hasta triplicarse.

Y aunque los principales afectados con la representante independiente del Estado de Chiapas serían los eventuales candidatos de la izquierda, empezando por el dirigente nacional de MORENA, Andrés Manuel López Obrador, la realidad es que la participación de los zapatistas en la contienda electoral, obligará a todos a rediseñar la estrategia de la sucesión presidencial.

Como sucedió en 1994, cuando la sublevación chiapaneca obligó al presidente Carlos Salinas a negociar una salida política a la rebelión, la candidatura de una mujer de las marginadas etnias mexicanas obligará también a los estrategas de todos los partidos políticos a adaptar la lucha al nuevo contexto para sacarle el mejor provecho o atenuar sus repercusiones negativas, según el caso.

La realidad es que, dígase lo que se
diga, la fría, calculada y brillante idea, que, además de poner de relieve que el EZLN desistiría de la vía armada y aceptaría la democrática como la opción más viable en las actuales circunstancias para cambiar
el destino de México, convertiría otra vez a Marcos en uno de los factores de decisión del relevo del sucesor del presidente Enrique Peña Nieto.

jlhbip@hotmail.com

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