CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Un total de 257 gasolineras de la zona fronteriza de Tamaulipas, de Matamoros a Nuevo Laredo, inició un paro de labores desde las 6:00 de la mañana y hasta la medianoche del miércoles debido a que el Gobierno Federal los obliga a adquirir la gasolina a 16 pesos y a venderla a 13 pesos por litro.
El boicot provocó tumultos, altercados y filas de hasta tres kilómetros de largo en las únicas siete estaciones de Matamoros que decidieron vender combustible.
Aunque la mayoría de los automovilistas cruzaron a Brownsville, McAllen, Laredo y los pequeños condados de Texas para adquirir gasolina, eso no impidió que se llenaran las calles de personas a pie con garrafas, bidones y hasta botellas para obtener algo de combustible de los pocos negocios disponibles.
Entrevistado al respecto, José Ángel García Hernández, presidente nacional de la Onexpo (Organización Nacional de Expendedores de Petróleo), dijo que
todo es resultado de los lineamientos de la Secretaría de Hacienda, que demora meses en devolver el estímulo a las gasolinerías aunque hayan pagado el precio completo de los combustibles.
Indicó que a través de pláticas se logró reducir este periodo de devolución a 13 días y la ampliación de Pemex de siete a 17 días, y eso ayudó de alguna manera en los flujos de efectivo de los gasolineros.
“Los empresarios proponen una nota de crédito para poder comprar combustible a precio caro, poder venderlo barato pero inmediatamente tener una nota de crédito y recuperar su dinero”, puntualizó.
En Matamoros empresariales y Sindicatos dieron una conferencia de prensa conjunta para exigir un cambio en beneficio de los consumidores, ya que el actual esquema de la Secretaría de Hacienda amenaza los negocios y sus empleos.
Miguel Ángel Garza, vicepresidente de la Asociación de Gasolineros de Matamoros, aseguró que durante el paro de 18 horas se dejaron de vender en esta ciudad 350 mil litros de combustibles, con un total de 90 estaciones locales cerradas.
En tanto, Alfonso Zolezzi, presidente del Grupo Karzo, dijo que si aceptaran el esquema que les impuso Hacienda “en cuatro días quebrarían las estaciones, porque estarían financiando al gobierno con 60 millones de pesos y como pretende regresarles el subsidio en 60 días, sumarían los 120 millones de pesos”.
Dijo que con el esquema que les impusieron están teniendo serios problemas, porque sus ventas se desplomaron, lo que provocó que de 500 empleados que se tenían, se haya eliminado un 20 por ciento.
Si la Secretaría de Hacienda reduce el Impuesto Sobre Productos Especiales (IEPS) en la zona fronteriza, explicó, entonces se puede bajar el precio del producto y vender a 12.89 pesos por litro.
Dijo que como gasolineras independientes no pueden competir con las grandes cadenas, como Petroseven, que tienen 300 estaciones en el país con tiendas anclas, y pueden acreditar el subsidio que están financiando con el pago de los impuestos.
En una demostración de unidad y fuerza, a la conferencia conjunta asistieron Osvaldo Castillo, presidente de la Cámara Nacional de Comercio; Nicolás Camorlinga Cadena, presidente del Consejo Coordinador Empresarial; Juan Carlos Hernández, presidente de la Confederación Patronal de la República
Mexicana y Valentín Contreras, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación.
También participaron Jorge Aguirre, presidente regional de la Unión de Comerciantes y Empresarios del Noreste; Humberto Leal, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción; Joel Gómez, presidente de la UNCEN y Juan Villafuerte Morales, secretario general de la Federación Regional
de Trabajadores de Matamoros.
Vive Matamoros Apocalipsis
La desesperación por adquirir gasolina fue tal que hasta conatos de bronca se registraron en las estaciones de Matamoros, ya que algunos automovilistas que aseguraban se habían quedado sin el combustible en calles aledañas llegaban con garrafas.
El cierre de 90 gasolineras en esta ciudad fronteriza provocó compras de pánico ante el temor de que durara indefinidamente. En una situación nunca antes vista, y con el consentimiento de las estaciones de servicio, en las filas de automóviles que esperaban turno se intercalaban personas con
garrafas, bidones y hasta botellas vacías.
Muchos consumidores prefirieron cruzar a Brownsville, Texas, a cargar gasolina, donde el litro cuesta hasta 5 pesos menos que en Matamoros.
La estación de Pemex ubicada en la avenida Periférico y Plan de Ayutla, ante la gran demanda de compradores, se quedó sin reservas y horas después, mientras descargaba una pipa, dejó de vender por 40 minutos.
Para llegar a esa gasolinera, los conductores tuvieron que formar una fila por la avenida Plan de Ayutla, desde el Periférico hasta la avenida España.
La estación de gasolina que está dentro del estacionamiento del HEB del grupo Orzan, también se vio desbordada de consumidores.
Los automovilistas hicieron una fila por el Periférico y daba vuelta por la calle Colima hasta llegar a la avenida Longoria, en el Fraccionamiento Victoria.
Para quienes cruzaron a Bronsville, pagaron el galón de gasolina a 2.04 dólares.
…Y en Brownsville había más clientes
Laura Álvarez Rivera
Brownsville, Tx.- El número de compradores de gasolina que acuden a Brownsville desde México, por la carestía del combustible aumentó considerablemente.
En los negocios dedicados a la venta del crudo la presencia de visitante con vehículos con placas principalemente de Tamaulipas se comenzó a reflejar después de que varias gasolineras de Matamoros fueron cerradas.
Empleados de establecimientos dicen que desde que se registró el primero gasolinazo en México comenzaron a subir las ventas.
«Si estamos teniendo mucha gente de Matamoros que viene a comprar, para nosotros es bueno porque hay buenas ventas», dice Noé Martínez, cajero de las gasolineras Stripes.
Comprar un galón de gasolina en dólares representa un pago promedio de 2.09, unos 44 pesos mexicanos.




