CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Los cambios culturales y de hábitos transforman todo a su paso y ahora ha tocado el turno a una de las tradiciones más arraigadas entre los mexicanos, principalmente católicos, la celebración del «Día de la Candelaria», fecha en la que se reúnen las familias y se degustan tamales.
Pero una encuesta realizada en los principales negocios de Victoria y en redes sociales reveló que cada año se vende menos este alimento a propósito de la celebración del 2 de febrero.
Propietarios y trabajadores de estos negocios dijeron que las familias ya no se reúnen a celebrar como antaño, ni consumen el producto, y ahora solo los trabajadores de oficina se ponen de acuerdo para hacer el convivio.
Según 20 personas encuestadas, de los cientos de negocios dedicados a la venta de este platillo, cuatro destacaron por su calidad y sabor: Tamales “Flores”, Doña Martha, Doña Elisa y Miss Tamales, la mayoría de los cuales se localiza en la Avenida Carrera Torres.
En un recorrido por estos negocios, se consultó a trabajadores y propietarios sobre la fiesta del «Día de la Candelaria», que por tradición continúan las personas después del 6 de enero si les apareció el «Niño» en su rebanada de rosca de Reyes.
De manera anónima, debido a que temen a la inseguridad, otros por no querer publicidad, exhortaron a la población a consumir tamales, ya que es un producto cien por ciento de México y en estas fechas debe impulsarse a las empresas nacionales.
Manifestaron que lamentablemente esta tradición se ha perdido con los años, ya que antes del 2000, la gente se reunían para celebrar esta tradición, y en la actualidad los que más compran para convivir son los oficinistas.
“Las personas en sus trabajos se cooperan y vienen a comprar, pero pocas familias se juntan en sus hogares para comer, otros prefieren comer otras cosas”, dijo un empleado.
Por si esto fuera poco, también les han afectado el aumento de los insumos, ya que al subir el maíz y otra materia prima, automáticamente tienen que elevar el precio del tamal, al punto que al consumidor le parece un poco caro.
“No está caro, aquí damos el tamal a 8 pesos, y lleva una elaboración larga, mientras que en otros lados el taco o la gordita la venden a más de 10 pesos, y con tres tamales llenas”, declaró una trabajadora.
Su significado católico
A propósito del tema, el padre Ezequiel Morales explicó que la tradición tiene su origen en Israel, donde una mujer, después de dar a luz, esperaba cuarenta días para presentar a su hijo en el templo, acto que se hizo el día 2 de febrero.
“Después de ese periodo, tenía que ir a presentar al niño al templo y eso es lo que se celebra el día 2, la presentación de Jesús en el templo, que cristianamente hablando, es el Cristo como Luz, por eso se representa con las velas”.
Independientemente de los tamales, la Iglesia católica lleva acabo una celebración ordinaria donde se enfatiza el sentido de la presentación del niño-Dios, que es representado con la luz, de donde toma precisamente el nombre Candelaria o “día de las candelas”.
De la religión al festín
Que el «Día de la Candelaria» se celebre comiendo tamales no es una causalidad, ya que este producto tiene una estrecha relación con la época prehispánica, donde se utilizaba como una de las ofrendas más importantes a los dioses del panteón azteca.
En muchos pueblos, los habitantes llevan a la iglesia mazorcas para que sean bendecidas a fin de sembrar sus granos en el ciclo agrícola que inicia, pues el 2 de febrero coincide con el undécimo día del primer mes del antiguo calendario azteca.
Los mexicas empleaban tamales como ofrendas y como parte de los ritos que llevaban a cabo a lo largo de los meses que integraban su año ritual.
Los precios
Flores Doña Martha MissTamales Doña Elisa
Docena 96 96 79 85
1/2 Docena 48 48 40 ——
1 Lata 2,200 2,200 1,700 1,900
¿Y la dieta?
El tamal es un platillo alto en calorías y carbohidratos: contiene entre 360 y 450 calorías, un solo tamal proporciona 40 por ciento de las calorías necesarias al día, y cada 100 gramos de tamal aporta 153 calorías. En consecuencia, después de comer dos tamalitos, se tienen que eliminar unas 900 calorías con trabajo físico.




