Aún cuando sus abogados, el de apellido ilustre; Antonio Collado y el de Tampico Jorge Olvera aseguraban que no había delito que perseguir en el caso de la ficha roja de la Interpol sobre el ex gobernador Eugenio Hernández Flores, ayer se dio un paso muy serio para un eventual traslado hacia Estados Unidos, que le reclama por varios delitos.
Así es mis queridos boes, de manera un poco sorpesiva, ayer mientras le visitaban tres de sus hermanas y partían el pastel por su cumpleaños 58, Geño debió haber recibido la noticia de que Raymundo Serrano Nolasco, Juez de Distrito Especializado en el Sistema Penal Acusatorio le había librado una orden de detención provisional con fines de extradición, un ‘regalo’ de cumple que no esperaba y mucho menos deseaba recibir.
¿Por qué Collado y Olvera el viernes aseguraban con tanta vehemencia que el tema de la extradición no era algo que les preocupaba, porque la PGR ya había dicho que no había delito que perseguir?, es muy raro, porque pareciera que los abogados desatendieron esa parte y ahora al ex gobernador ya se le ve un pie en Estados Unidos y no precisamente de shopping, mucho menos para checar sus bienes por aquellas tierras, sino en calidad de detenido.
Incluso la sorpresiva orden de aprehensión por un juez federal podría hacernos pensar que si alguien en las instancias federales estaba metiendo el hombro por el ex gobernador priísta, de pronto lo sacó.
Da la impresión, sigo con las suspicacias, de que por allá en el ámbito federal también les corre prisa porque el ex aliado del presidente Enrique Peña Nieto sea sacado del país, con esposas en las manos y custodiado por policías.
Porque lo que se esperaba es que si bien por parte de los gringos había una petición de búsqueda, ésta se aplazará por lo menos hasta que los procesos locales avanzaran, es decir darle largas a los americanos y mantener al ex gobernador en su tierra lo más posible.
Eso se desvaneció ayer, con la orden de aprehensión, en pleno cumpleaños, y todo indica que hay de facto un proceso de ‘fastrac’ para extraditarlo.
Y es que mientras sus abogados dicen que no tiene delitos allá, la realidad es que el reclamo de los gringos es ni más ni menos que por: lavado de dinero,
asociación delictuosa y fraude bancario.
Me da la impresión que incluso Eugenio puede ir a parar a Estados Unidos primero que su homólogo Tomás Yarrington detenido hace meses y quien tiene también ‘boleto comprado’ sólo de ida a gringolandia, donde pasaría muchos, pero muchos años encerrado.
Habrá que ver en estos días, cuál es la estrategia de los despachos que defienden a Geño, porque seguro que no van a esperar de brazos cruzados a que se lo lleven.
Hasta ayer, las baterías estaban enfocadas, al menos eso es lo que hicieron público, a desacreditar las testimoniales en contra del ex gobernador por el tema de la compra de las 1 mil 600 hectáreas de Altamira.
Insisten en que las firmas de los testigos en contra del también ex alcalde de Victoria son falsas, tres de los cuatro por cierto ya ni siquiera viven y sus decesos dejan muchas más dudas que certezas.
Pero decía que ayer Geño cumplió 58 años, sin las fastuosas pachangas que hicieron época en Casa de Gobierno, hoy Casa Tamaulipas, según relatan los que eran convidados.
El de ayer, lo adelantaba la semana pasada, fue tal vez el peor cumpleaños, porque Geño ni siquiera pudo estar con toda su familia, a la cárcel sólo entraron tres de sus hermandas: Elsa, Alicia y Rosa, Hernández Flores, la diputada Susana no se vio por ahí.
Tampoco sus hijos, su esposa y mucho menos sus amigos de apellidos pudientes como los Assad, los Cano, los Valdez, los De la Garza, los Berlanga y otros de menos pompa, pero con muchas ligas económicas.
Tampoco se vio a los que siguen cobijados con el manto del ex gobernador priísta y gracias a este tienen chamba en el gobierno federal, porque todo indica que son épocas de desconocer, de fingir que ni le conocen, de repetir hasta creérselo ellos mismos que su relación con el ex era solo de trabajo, aunque los registros de estados financieros pruebe que a los saldos a partir de su relación con Geño les agregaron seis ceros.
Esos ausentes, son de los que este viernes cumplirán dos semanas sin dormir, porque en sus conciencias deben estar retumbando las palabras de advertencia del gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca que en octubre del 2016 advirtió: no hay borrón, ni cuenta nueva y el que la hizo la va a pagar.
Por Tampico, sin que tenga que ver relación con el caso de Geño, dos ex funcionarios del equipo del ex alcalde Gustavo Torres ya probaron el brazo de la ley, ayer fueron detenidos y salieron ‘libres’ sujetos a proceso por uso indebido de atribuciones, no serán los únicos, eso lo podemos apostar.
Comentarios:
meliton-garcia@hotmail.com
Twitter: @melitong




