Cuando el jerarca nacional del PRD, Jesús Zambrano Grijalva, firmó el Pacto por México en diciembre de 2012 para ayudarle al gobierno de Enrique Peña Nieto a aprobar las reformas constitucionales que tanto presumen el nativo de Atlacomulco y el PRI, el partido perdió a la mitad de sus simpatizantes.
La otra mitad le retiró el apoyo al momento en que aceptó formar parte del Frente Ciudadano con su principal adversario ideológico, el PAN.
Sin seguidores ni credibilidad, mucho menos vergüenza, el Partido de la Revolución Democrática se ha convertido en un membrete dirigido por políticos que son cualquier cosa, menos dirigentes izquierdistas. Las lujosas propiedades que la actual presidenta nacional, Alejandra Barrales Magdaleno, tiene en México y el extranjero son el más claro ejemplo de cuáles son los verdaderos ideales de los jerarcas del ex partido de izquierda.
Pero como las siglas, como cualquier franquicia política, aún resulta redituable, van a exprimirle hasta la última gota y cuando ya no les sirva la tirarán al cesto de la basura, como tiraron las banderas de lucha con la que la agrupación nació a la vida política del país, representar una opción de gobierno frente al PRI y el PAN a los que ahora han hecho sus aliados.
Si se hubieran coaligado con MORENA, al menos para guardar las apariencias de que siguen siendo un partido de izquierda, habrían tenido garantizado la conservación del registro legal, al aliarse con la derecha en lugar de combatirla, sin embargo, prácticamente firmaron su sentencia de muerte y todo indica que de paso se van a llevar entre las patas al Movimiento Ciudadano.
Los verdaderos perredistas, los que no se adhirieron al PRD por conveniencia sino por convicciones, van favorecer con el sufragio en los comicios del año que viene a los candidatos del Movimiento Regeneración Nacional porque es la única organización que representa sus ideas, además de que en las actuales circunstancias es también la única alternativa viable para acceder al gobierno de la República.
Porque si eventualmente la elección del 2018 la ganara el Frente Ciudadano por México, el Partido del Sol Azteca, igual que el MC, no ganarían más que las migajas que se cayeran de la mesa del PAN que será el principal beneficiario de la coalición.
En ese marco, los perredistas de izquierda de Madero, como los de Tampico y el resto de los municipios tamaulipecos, no van a votar por el Frente, porque éste no representa sus intereses ni sus ideas políticas, sino por el partido de AMLO.
Los que, como los perredistas de Barrales, dan tristeza son los dirigentes del Revolucionario Institucional de Tamaulipas. Los mismos que guardaron silencio a lo largo del sexenio del gobierno de Egidio Torre Cantú y que incluso decían que no pasaba nada ante las balaceras que causaban zozobra en el Estado, ahora acusan a gritos que el gobierno de Francisco García Cabeza de Vaca no ha podido restablecer la tranquilidad y aseguran que la violencia se encuentra fuera de control.
¿Por qué no cuestionan también la falta de resultados de Egidio, Eugenio Hernández Flores y Tomás Yárrtington Ruvalcaba en el combate a la delincuencia? La respuesta se las dejamos de tarea a Sergio Guajardo Maldonado y a las que ahora se quejan tanto de la inseguridad como de la violencia que priva en la entidad.
En asuntos menos lamentables, por otra parte, a la alcaldesa de Altamira, Alma Laura Amparán Cruz, no le cuesta trabajo entender ni comunicarse con las familias pobres del municipio, y no sólo porque sea una servidora pública sensible ante las necesidades de los que menos tienen.
También por sus orígenes sociales.
Oriunda del ejido Estación Colonias, a la actual presidente municipal no le pueden decir que es ajena a las dificultades económicas en las que viven los ejidatarios y las personas del medio rural porque ha convivido con ellos durante décadas y conoce las carencias de lo más indispensable que estas sufren.
Y si no puede ayudarles más a salir de la pobreza, no es por falta de ganas sino porque el presupuesto no alcanza.
He ahí una de las razones de la popularidad de la que la señora Alma Laura goza entre los habitantes de los sectores marginados, que fueron los que en la
elección del 2016 la llevaron al gobierno municipal y seguramente respaldarán su reelección en la contienda del año que viene.
jlhbip2335@gmail.com




