TAMAULIPAS, MÉXICO.- La Fiscalía General de la República alista el nombramiento de un nuevo delegado en Tamaulipas. La designación se prevé esta semana, tras más de medio año de interinato derivado del asesinato del anterior titular en Reynosa.
El 4 de agosto de 2025 fue ejecutado en Reynosa el delegado de la FGR, Ernesto Cuitláhuac Vázquez Reyna. El ataque, perpetrado en una vialidad principal, marcó un punto de quiebre en la seguridad institucional en la frontera.
El homicidio, según las primeras líneas de investigación, estuvo relacionado con el aseguramiento de combustible ilegal en la frontera.
La dependencia que entonces dirigía Alejandro Gertz Manero, señaló: «los primeros datos que señalan la violencia inusitada y la brutalidad del delito cometido, indican una sólida probabilidad de que este hecho provenga de la delincuencia organizada que, recientemente, en los últimos días del mes de julio (2025), tuvo un grave descalabro cuando la Secretaría de la Defensa Nacional, junto con esta Fiscalía y todo el Gabinete de Seguridad, lograron el decomiso de más de un millón 800 mil litros de gasolina y otros combustibles como producto del huachicol, más nueve tractocamiones, 12 motobombas, 39 frac tanks (tanques de almacenamiento móviles), tres vehículos, dos generadores de energía y una barredora industrial».
Desde entonces, la delegación opera con encargado interino. La ausencia de un titular definitivo se ha prolongado alrededor de seis meses, en un contexto de alta presión operativa por delitos federales en la región.
Reynosa es un punto estratégico para investigaciones por delincuencia organizada, tráfico de armas, hidrocarburos y drogas. La jefatura de la FGR en el estado no es un cargo administrativo menor; define coordinación y prioridades.
Tras el homicidio, la Federación reforzó la presencia de fuerzas federales y abrió una carpeta de investigación. Sin embargo, públicamente no se han informado detenciones concluyentes vinculadas al crimen.
El relevo llega en un momento político sensible. Tamaulipas atraviesa ajustes en delegaciones federales y reacomodos institucionales que buscan enviar señales de control y estabilidad operativa.
La designación del nuevo delegado será una prueba de respaldo federal. El perfil que se nombre deberá enfrentar litigios complejos, presión criminal y una exigencia pública de resultados.




