Por Antonio H. Mandujano
Expreso-La Razón
CIUDAD VICTORIA, TAM.- Una acción tan sencilla como lo es levantar la vista al transitar por cualquier calle de México, no hace más que generar incomodidad, alerta de peligro y hasta estrés por la gran cantidad de cables propiedad de empresas de telecomunicaciones y de la CFE misma, un problema social que se traduce al término de contaminación visual.
En una situación que continúa sin atenderse y que si no se regula debidamente por las autoridades, podría terminar en tragedia, según los propios transeúntes que diariamente conviven con dicha problemática.
¿Y si se ha hecho algo para atender el tema a nivel local?
Pues de acuerdo a lo consultado en los archivos legislativos de Tamaulipas, hace casi cuatro años, el 11 de mayo de 2022, durante una sesión del Congreso del Estado de Tamaulipas, diputados reconocieron en tribuna que el exceso de cableado aéreo de empresas de telecomunicaciones y de la Comisión Federal de Electricidad representa un problema de contaminación visual y deterioro urbano.
En aquel momento se planteó un exhorto para revisar y retirar cables en desuso que saturan postes y afectan la imagen de las ciudades.
Sin embargo, todo quedó en eso, simples palabras que volaron entre un puño más de iniciativas que no han llegado a establecerse como leyes establecidas a beneficio de la sociedad.
Y es hasta el día de hoy, que la escena sigue siendo la misma: calles llenas de cables enredados y muchos colgando casi a ras de suelo, líneas abandonadas y una sobreexposición que forma parte del paisaje cotidiano sin que exista una solución visible ni acciones contundentes.




