Por. Staff
Expreso-La Razón
TAMAULIPAS, MÉXICO.- El gobernador Américo Villarreal Anaya lanzó un llamado directo a la unidad y la disciplina interna de Morena en Tamaulipas y puso un alto a los “proyectos individuales adelantados”.
Durante una reunión con la dirigencia y la militancia del partido, advirtió con claridad que dentro del movimiento «no hay agendas personales, no hay proyectos individuales adelantados, no hay espacios para la improvisación».
El mensaje, dirigido a presidentes y secretarios de comités seccionales recién electos, al Comité Ejecutivo Estatal y a militantes de todo el estado, tuvo como eje central la cohesión interna del partido ante la proximidad del proceso electoral de 2027.
«La unidad del movimiento es fundamental», dijo Villarreal Anaya ante más de cuatro mil militantes reunidos. «Y la unidad no significa que todos pensemos igual. Significa madurez política. Significa saber que los tiempos del movimiento son los que determinan las definiciones. Significa anteponer el proyecto colectivo por encima de cualquier aspiración individual.»
El mandatario fue explícito al señalar que las decisiones en torno a los tiempos políticos no corresponden a voluntades individuales: «Los tiempos políticos los define el movimiento. Y cuando haya decisiones que tomar, se comunicarán con claridad y de frente, como debe ser.»
A lo largo de su discurso, Villarreal Anaya insistió en que lo que está en disputa no es un cargo, sino la continuidad de la transformación. «Porque lo que está en juego no es un cargo. Es la continuidad de la transformación», señaló, en lo que fue leído por los asistentes como una advertencia implícita a quienes pudieran estar adelantando posicionamientos rumbo a las elecciones intermedias.
«Morena no nació como un partido tradicional, sino como un movimiento histórico que cambió el rumbo de México, que rompió inercias y que puso fin a un modelo que durante décadas excluyó a millones», afirmó.
En ese marco, Villarreal Anaya recordó el legado del expresidente Andrés Manuel López Obrador y llamó a la militancia a asumir su peso: «Somos el legado político que el presidente Andrés Manuel López Obrador le dejó al país. Somos la continuidad viva de una transformación que puso por delante al pueblo, la justicia social y la dignidad nacional.»
Y añadió: «Ese legado no es un recuerdo del pasado. Es una responsabilidad presente. Es una obligación moral y política de actuar con coherencia, con honestidad y con profundo amor al pueblo.»
El mandatario también subrayó el crecimiento del partido en la entidad: «En Tamaulipas cada día somos más grandes, no hemos dejado de crecer. Crecemos en estructura, crecemos en conciencia y crecemos en compromiso social. Somos más fuertes porque somos más conscientes. Más disciplinados. Más organizados. Y más comprometidos con el pueblo.»
El proyecto, primero
A lo largo de su discurso, Villarreal Anaya insistió en la necesidad de procurar la unidad: «Hoy Morena no puede actuar como lo hicieron los que nos antecedieron. Somos un gobierno humanista. Y eso implica una mayor responsabilidad. Implica actuar con congruencia. Implica cuidar la unidad. Implica entender que el adversario está afuera, no adentro.»
Prometió que esta no sería la única reunión de este tipo: «Nos vamos a reunir las veces que sea necesario para mantener esta comunicación directa, para fortalecer nuestra cohesión y para recordar que lo primero es el proyecto.»
Con miras al siguiente ciclo electoral, Villarreal Anaya trazó lo que describió como las condiciones indispensables para una victoria: trabajo en equipo, estructura fortalecida, disciplina política y «liderazgos comprometidos con el movimiento y no con intereses personales».
«El 2027 no se gana con improvisación. Se gana con trabajo en equipo. Con estructura fortalecida. Con disciplina política», afirmó, para luego agregar que la clave está en «recordar que somos herederos de un movimiento que cambió la historia moderna de México» y en mantener los principios fundacionales de la Cuarta Transformación: «No mentir. No robar. No traicionar al pueblo.»
También convocó a una militancia más preparada y activa: «Hoy más que nunca necesitamos cuadros formados, comités activos y militancia consciente. Necesitamos formación ideológica, organización permanente y compromiso territorial. Necesitamos un Morena fuerte, organizado y con dirección clara.»
Y definió cuál debe ser esa dirección: «La transformación profunda del país bajo el liderazgo de nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.»
Alineación con la agenda nacional
El gobernador también respaldó con amplitud la gestión de Sheinbaum y colocó la agenda estatal en continuidad con la federal. Describió a la presidenta como alguien que «ha sabido consolidar la estabilidad económica del país sin renunciar a la justicia social; que ha fortalecido la política social sin descuidar la disciplina financiera; que ha entendido que la seguridad, el bienestar y el desarrollo deben caminar juntos.»
«La Presidenta ha demostrado que se puede gobernar con firmeza y sensibilidad. Con autoridad y con cercanía. Con estrategia y con justicia», afirmó.
En ese sentido, Villarreal Anaya remarcó que cada acción de su gobierno —obras, programas sociales, seguridad, proyectos productivos— responde a una misma lógica: «Construir bienestar con justicia. Eso es la Cuarta Transformación. No es discurso. Es política pública con sentido social. Es gobierno cercano, transparente y responsable.»
El acto cerró con el gobernador convocando a la militancia a mantenerse en la ruta: «Sigamos construyendo unidad. Sigamos fortaleciendo la organización. Sigamos trabajando con disciplina.» Definió el 2027 no como una meta final, sino como «un paso más en la consolidación del movimiento» y «la oportunidad de demostrar que la transformación llegó para quedarse.»
«Con ustedes, con la militancia, con los comités seccionales y con el liderazgo colectivo de Morena en Tamaulipas, vamos a seguir haciendo historia», concluyó.




