Por. Dora de la Cruz
El gobernador Américo Villarreal Anaya, se reunió con la estructura de Morena y sus liderazgos estatales; el mensaje fue muy claro para la clase política del movimiento de la 4a. transformación: no hay agendas personales, proyectos individuales adelantados, ni espacios para la improvisación, rumbo a las elecciones del 2027; el gobernador decidió poner orden. Puso un alto a las candidaturas tempraneras y llamó a la unidad del proyecto llamado Tamaulipas.
Quienes asistieron al evento privado, que reunió a más de 4 mil integrantes de los Comités seccionales, fueron testigos del “jalón de orejas” para quienes ya andan en campaña, al más puro estilo priista, utilizando recursos municipales para construir su imagen. El llamado fue directo, para estas figuras políticas de Tamaulipas.
Y sí lo necesitaban, los y las aspirantes a los cargos de elección popular que se disputarán en el 2027; por Morena parecían ir a la deriva, cada quien con su propio proyecto, buscando apoyos fuera del partido y dejando de lado la unidad que debería sostener el Movimiento.
El discurso del gobernador, tiene varias lecturas en su mensaje, relacionadas con la vigencia de su
Liderazgo político en Tamaulipas: la advertencia que los proyectos individuales y las campañas adelantadas no tienen cabida. La unidad, la disciplina y la lealtad al proyecto colectivo, son la línea que marca el rumbo del partido y del estado. Quien quiera avanzar deberá hacerlo bajo estas reglas: primero el proyecto, después cualquier aspiración personal.
Este posicionamiento político, deberá generar reacciones inmediatas entre todas y todos los involucrados; poner un alto a sus proyectos personales, dejar de lado la promoción y concentrarse en el trabajo territorial y en la consolidación del proyecto de la Cuarta Transformación en Tamaulipas. Quien no entienda la señal difícilmente tendrá espacio en el Movimiento.
Este llamado, servirá para que uno que otro muestre su verdadero interés y decida seguir por su cuenta, impulsando proyectos personales por encima del colectivo y al margen de los principios morenistas. En tal caso servirá para sacudir a Morena de uno que otra que, desde adentro, buscan fraccionar la unidad del partido.
Morena está cerrando filas frente a quienes buscan dividir al movimiento. Ayer, la base se mostró como un partido sólido, estructurado, con dirección política clara, cuadros formados, liderazgo territorial y una militancia consciente de su responsabilidad histórica.
Ayer quedó claro: el único liderazgo político del presente en Tamaulipas, marcó la pauta y definió el rumbo del Movimiento, ante una estructura que se mueve en esas directrices, sin perder los motivos sintetizados en la opción por los pobres, el humanismo, no mentir, no robar y no traicionar al pueblo.
Ahora las preguntas son: ¿Cuántos repiten tales postulados?, ¿quiénes en verdad los sienten y los practican? O ¿quiénes pretenden ir al poder por el poder mismo? Eso marca la diferencia; como les dijo el gobernador a su ejército de activistas: cuando se tomen las decisiones se les hará saber, en forma clara, de frente. Que no quepa la menor duda sobre los roles en la jornada.




