Por. Antonio H. Mandujano
CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS.- Durante este mes de mayo, las diócesis de Matamoros y Ciudad Victoria alistan celebraciones eucarísticas con un mismo propósito: rogar por el don de la lluvia ante las condiciones que enfrenta el campo tamaulipeco.
En el norte del estado, la Diócesis de Matamoros llevará a cabo una misa el próximo martes 5 de mayo a las 12:30 horas, en el Módulo de Impulsora Agrícola de Matamoros, ubicado sobre la carretera Matamoros–Reynosa, a la altura del kilómetro 18.5, con acceso por la brecha 14 hacia el ejido San Luisito.
La ceremonia será presidida por el obispo Eugenio Andrés Lira Rugarcía y es convocada en coordinación con la Asociación Agrícola de Matamoros.
De acuerdo con la invitación, la eucaristía tiene como finalidad dar gracias por el ciclo agrícola, así como elevar plegarias para la llegada de lluvias que permitan mejorar las condiciones de siembra y producción en la región.
En tanto, en el centro del estado, la Diócesis de Ciudad Victoria contempla realizar una celebración similar dentro de las celebraciones del 15 de mayo, fecha en que la Iglesia católica conmemora a San Isidro Labrador, figura estrechamente ligada al campo.
Así lo dijo a Expreso, el obispo de Victoria, Óscar Efraín Tamez Villarreal, precisando que aunque todavía no hay una decisión definitiva, ya se contempla dentro de la agenda pastoral, por lo que en breve podría definirse junto con los sacerdotes de la diócesis y poder llevarla a cabo en el próximo mes de mayo.
“No me he puesto de acuerdo con los padres para ver, pero seguramente en torno al 15 de mayo, que es la fiesta de San Isidro, estaremos realizando algún o algunos eventos para pedir precisamente el don de la lluvia”, adelantó.
Estas celebraciones, conocidas como rogativas, forman parte de una tradición arraigada en comunidades rurales, donde productores y fieles se congregan para pedir condiciones climáticas favorables, especialmente en periodos donde la falta de precipitaciones impacta directamente en la actividad agrícola.
Con ello, tanto en el norte como en el centro de Tamaulipas, la Iglesia católica se suma al llamado por lluvias, en un mes previo al tiempo de ciclones y huracanes, clave para el campo y sus productores.




