Por. Nohemí Argüello Sosa
Dos sesiones del consejo técnico escolar programadas para el 29 de mayo y 26 de junio, el registro de calificaciones del 3 de julio, 42 días de clases, el registro y comunicación de los resultados de la evaluación del 14 de julio y dos días del taller intensivo para personal docente son las actividades programadas en lo que resta del calendario escolar 2025 – 2026.
Si bien, este calendario publicado desde junio de 2025 es de aplicación nacional, en nuestro país hay un mosaico de realidades que deben atenderse desde lo local.
Es así como en Tamaulipas, en los últimos ciclos escolares se han atendido las difíciles condiciones que enfrentan escuelas públicas cuando la temperatura aumenta por encima de los 45 grados centígrados. Al respecto, Miguel Ángel Valdez García, Secretario de Educación, declaró: “Si vemos la necesidad, podríamos aplicar el protocolo de altas temperaturas haciendo que la entrada y la salida fueran acotadas, entrar más temprano y salir también más temprano, y desde luego, si es necesario, mandar a trabajo en casa o a trabajo en línea en algunas regiones o en algunas escuelas”
La necesidad es evidente dado el rezago cercano al 30 por ciento en infraestructura educativa relacionada con sistemas de climatización, principalmente en escuelas ubicadas en la zona cañera y en municipios fronterizos. Alrededor de 10 mil 165 escuelas de educación básica todavía enfrentan carencias en infraestructura para soportar las altas temperaturas.
Sin embargo, es necesario reconocer que las estrategias de atención en línea resultan ineficaces. Tanto alumnado como docentes no cuentan con la infraestructura y servicios de internet necesarios para brindar o recibir el servicio educativo.
Además, tomar clases desde casa se ha convertido en un factor que genera gastos adicionales, estrés y violencia en los hogares, así como un aumento en la carga de trabajo para las mujeres.
Por lo anterior, resulta necesario explorar nuevas alternativas para garantizar la prestación del servicio educativo durante los periodos de temperaturas extremas, como la canícula o el denominado “Can Mayor”, privilegiando estrategias presenciales seguras y funcionales sobre el trabajo en línea y otras modalidades que, en la práctica, suelen generar más dificultades que soluciones efectivas.
¿Usted qué opina?




