Por Perla Reséndez
Expreso-La Razón
La orden ejecutiva con la que el presidente Donald Trump busca endurecer los controles para las transferencias de remesas de dinero, podrían afectar a cientos de familias tamaulipecas.
El Banco de México (Banxico) reportó en el primer trimestre del año, que Tamaulipas recibió 218.3 millones de dólares de remesas de los paisanos que trabajan en Estados Unidos, un aumento de apenas el 0.8 por ciento respecto al mismo trimestre del año pasado, cuando a los municipios de la entidad llegaron 217.5 millones de dólares en remesas.
De acuerdo con los nuevos controles, aplicarán especialmente a las transferencias de bajo monto, bajo el argumento que estas podrían ser utilizadas para actividades ilícitas, incluyendo el lavado de dinero, narcotráfico, terrorismo y tráfico de personas.
A partir de ahora, las operaciones que estarán bajo mayor observación se encuentran las transferencias internacionales repetitivas de pequeñas cantidades, el uso de las plataformas de pago entre particulares.
Así como las operaciones realizadas mediante empresas de servicios monetarios no registradas y los movimientos fraccionados para evitar reportes obligatorios; mientras que los bancos podrán solicitar información adicional sobre el estatus migratorio o autorización laboral de algunos clientes.
Los datos del Instituto Tamaulipeco para los Migrantes, señalan que alrededor de 500 mil tamaulipecos trabajan en Estados Unidos y envían remesas a poco más de 230 il hogares en el estado.
En envío de remesas desde Estados Unidos, la entidad se ubica en el lugar 21 en el país, donde Michoacán (1,249.1); Guanajuato (1,248.8); Jalisco (1,193.3) y el Distrito Federal (1,153.9) se colocan en los primeros lugares con el 22.51 por ciento del total de remesas que en el país sumaron 14,456.5 millones de dólares en el primer trimestre.
En Estados Unidos, los mexicanos indocumentados representan casi la mitad de los 11 millones que se encuentran en ese país y las remesas de los paisanos representan el cuatro por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
En julio del año pasado, Estados Unidos comenzó a aplicar un uno por ciento de impuesto a las remesas enviadas en efectivo, giros postales y cheques de caja; en contraparte el Gobierno Federal anunció un programa para reembolsar a los connacionales, el monto que pagarán por el envío.
Durante 2025, Tamaulipas recibió 973.4 millones de dólares de remesas; este año, los municipios que más recibieron remesas de los tamaulipecos que trabajan en Estados Unidos son los de la frontera.
Matamoros recibió 35.4 millones de dólares; Reynosa reportó 29.9 millones; seguido de Victoria, la capital del estado con 29.7 millones de billetes verdes; Nuevo Laredo 24 millones.
Mientras que en la zona sur, Tampico recibió 20.8 millones de dólares en remesas, El Mante otros 13.8 millones y las familias de Altamira sumaron 8.2 millones de dólares; en tanto que Ciudad Madero y Miguel Alemán reportaron 5.6 y 5.1 millones respectivamente.
Presión a indocumentados
El decreto firmado por Donald Trump ordena a las instituciones del sistema financiero de Estados Unidos a revisar su interacción con indocumentados pidiendo alertar por prácticas irregulares pero evitó pedir un chequeo universal del estatus migratorio de sus clientes presentes o futuros.
Publicada el miércoles, el decreto de Trump pide a los bancos alertar por prácticas como evasión de impuestos sobre nómina, ocultamiento de la titularidad real de las cuentas, el uso de compañías empresas fantasma para ocultar salarios así como el uso inadecuado de números de identificación fiscal individuales.
«Se necesitan programas sólidos de identificación de clientes y medidas de diligencia debida reforzadas para mitigar estos riesgos», dice Trump en su decreto que establece un plazo de 60 días al Secretario del Tesoro Scott Bessent para que prepare una alerta sobre los riesgos de interactuar con indocumentados.
«Los bancos y otras instituciones financieras también deben prestar atención a los riesgos crediticios que supone la concesión de hipotecas, préstamos para automóviles, tarjetas de crédito y otros créditos al consumo a la población extranjera inadmisible y sujeta a deportación», asegura el decreto del Presidente.
“Los análisis de tendencias financieras han revelado la existencia de centros de actividad financiera relacionada con el fentanilo en Estados Unidos, vinculados a cárteles con base en México. Un análisis reciente de redes chinas de lavado de dinero identificó cómo titulares de pasaportes extranjeros han utilizado cuentas en Estados Unidos para facilitar el lavado de más de 312 mil millones de dólares para organizaciones criminales, destacándose la trata de personas entre las actividades asociadas a las transferencias”.
Como una de sus justificaciones para su decreto, Trump dice que las prácticas robustas de identificación de clientes en el sistema financiero es relevantes por razones de seguridad nacional ante la posibilidad que cárteles del narcotráfico mexicano o redes de lavado chinas pueden explotar dichas vulnerabilidades.
Aunque pide poner atención, el decreto no establece ninguna limitación al envío de remesas migrantes.




