Por Juan Sánchez Mendoza
José Gerardo Rodolfo Fernández Noroña es, sin temor a equivocarme, uno de los políticos más ladinos de la mentada CuatroT.
Sus marrullerías son cotidianas para sacar provecho en todo terreno al denostar o magnificar personalidades.
Le importa un bledo la opinión pública.
Y es que es tan cínico que raya en el valemadrismo cuando alguien no comparte sus estupideces. Pero rehúye al debate, con el truco de ser parte de un ‘compló’ (diría Andrés Manuel López Obrador), en contra suya.
Aprovechando su estatus de senador plurinominal –significa que nadie lo eligió y por eso se le llama ‘el legislador cero votos’– recorre el país para buscar adeptos a su proyecto de ser candidato presidencial en el 2030, con argucias y artimañas embaucando a ‘cartuchos quemados’ para apoyarlo a cambio de que él, en pago, los promueva en las grandes alturas de la grilla.
Sobre todo, en esta etapa, en que Movimiento Regeneración Nacional (morena) atraviesa por una crisis profunda de credibilidad originada por las acusaciones del gobierno estadounidense en contra de ex funcionaros, y/o de servidores públicos en activo, por sus nexos con grupos criminales.
Y es ahí, precisamente, la fuente en que quiere abrevar el senador del Partido del Trabajo (PT), fil a su costumbre de espetar sandeces, como fue el ‘destape’ de Olga Patricia Sosa Ruiz y José Ramón Gómez Leal alias ‘El ‘JR’, como prospectos a la candidatura gubernamental de morena en 2028.
Obviamente, sólo ambos senadores le creyeron al ilusionista.
Falta un operador
En el Gobierno estatal hace falta un operador político con experiencia en la concertación política. Un hombre con sensibilidad, capacidad de enderezar los entuertos, respetable y respetado, que trabaje en la misma línea que el jefe del Ejecutivo.
Sólo así será posible garantizar la gobernabilidad que procura Américo Villarreal Anaya, pues los frentes abiertos obstaculizan toda intención sana, como ahora ocurre con el Congreso, el sindicato magisterial, algunos ayuntamientos, y la Fiscalía General de Justicia, por lo menos, donde no han entendido (sus jerarcas) que el rompimiento con el pasado es cosa seria y necesario para transitar con paso firme en la transformación.
Fuera manos
En la trascendental decisión para definir las candidaturas gubernamentales en 17 entidades, por parte de Movimiento Regeneración Nacional (morena), no tienen por qué jugar los llamados grupos de interés, cuya presencia política en los estados resulta harto cuestionable porque su mosaico de influencia se circunscribe, simple y llanamente, a pequeñas cofradías que entre sí coinciden en buscar el poder por el poder mismo, cuando en el fondo nada significativo han aportado al desarrollo y crecimiento de esa entidades (en los últimos seis años), en lo social (que se refiere ir al rescate de los más necesitados) y la cohesión poblacional, por supuesto, en torno a un proyecto con trabajo y rumbo bien definidos.
Bajo esta premisa, considero que Minerva Citlalli Hernández Mora y Ariadna Montiel Reyes no tienen por qué dudar en su determinación primaria de quienes (seguramente) habrán de ser postulados candidatos, ya que esperarse al término de la fecha proyectada podría ocasionarse dolores de cabeza innecesarios ante la intriga, calumnias, golpes bajos, rumores, intentos de madruguete y otras prácticas añejas que súbitamente reprodujeran, a partir del inicio de junio, quienes han jurado lealtad y disciplina a morena, porque su interés personal podría ir más allá.
Hasta el grado de estar dispuestos a la traición, si acaso consideraren que el probable ungido no resultase afín a sus propios y mezquinos intereses.
¿Y qué necesidad hay de correr ese riesgo?
Claro que son iguales
Muchos redentores de la democracia, una vez instalados en el poder, han resultado más ladrones que sus antecesores panistas o priistas.
Y esto lo sabe bien, bien que lo sabe, la inquilina de Palacio Nacional.
Lamentablemente, ella se topa con el proteccionismo de su antecesor hacia ellos.
Y eso, precisamente, dificulta que actúe conforme a derecho.
La sacudida al árbol gubernamental federal podría darse en breve con el cese de, al menos, otro secretario del gabinete.
Por supuesto sería Mario Martín Delgado Carrillo, titular de la SEP.
Además, el mentado ‘Andy’ (Andrés Manuel López Beltrán) acaba de dimitir como secretario de Organización de morena.
Por cierto, ¿hasta cuándo dejará Claudia Sheinbaum Pardo que le sigan bloqueando sus iniciativas de reforma constitucional los senadores Adán Augusto López Hernández y José Gerardo Rodolfo Fernández Noroña, además del diputado federal Ricardo Monreal Ávila?
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