Juvenal escribió panem et circenses hace casi dos mil años para describir cómo Roma administraba el descontento con pan repartido y espectáculo abierto. La semana mexicana del 27 de mayo trajo su propia versión, encuestas que caen, una televisora señalada desde Palacio Nacional, un gobernador sinaloense salpicado por una corte estadounidense, una panista citada por la FGR el mismo día en que el Vaticano publica una encíclica sobre inteligencia artificial.
La caída es el dato duro: Enkoll, para El País y W Radio, ubicó la aprobación presidencial en 68% el 27 de mayo, siete puntos menos que en marzo y el peor registro del sexenio; el desplome más fuerte fue entre jóvenes de 18 a 24 años, 25 puntos perdidos en dos meses, justo el grupo que llevó a Sheinbaum al poder por márgenes históricos. Lorena Becerra publicó en Latinus una caída más severa, 21 puntos en catorce meses; Cripeso colocó al gobierno en empate técnico, 51% contra 48%. Tres encuestadoras de signo opuesto, la misma flecha hacia abajo.
El 25 de mayo, en la mañanera, la presidenta pidió al país no consumir contenidos de TV Azteca y anunció una sección oficial llamada El mitómano de la semana; dos días antes la FGR había entregado el citatorio a Maru Campos, y al día siguiente Sheinbaum respaldó la encíclica del Papa León XIV sobre regulación de la inteligencia artificial. El calendario habla solo.
El espectáculo más caro está en obra negra: la Federación destinó 1,500 millones de pesos a infraestructura y movilidad para las tres sedes mundialistas, cifra que apenas asoma frente al costo agregado de las remodelaciones del Estadio Ciudad de México, la modernización del AICM y las obras complementarias en Monterrey y Guadalajara; a 14 días del partido inaugural del 11 de junio la Ciudad de México mantiene estaciones del Metro cerradas en las líneas que conectan con el estadio, la Calzada Flotante de avenida Tlalpan camina sin fecha de entrega ni informe final de inversión, el AICM movió su primera etapa de remodelación del 26 al 31 de mayo con baños, pasillos y estacionamientos todavía en obra abierta, el Tren Ligero El Ajolote opera con cierres parciales doce días después de su reinauguración, Monterrey reconoció que la ampliación del Metro no llegará al silbatazo y suma tres mega puentes con avance incierto sobre el río Santa Catarina, y en Santa Úrsula los comerciantes reportan ventas hasta 90% menores en las semanas previas al partido. El balón rueda, el cascajo también.
Mientras eso ocurre, la administración federal escoge a qué institución prende y contra quién: Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, aparece en una investigación judicial estadounidense junto a otros nueve funcionarios por presuntos vínculos con Los Chapitos del Cártel de Sinaloa a cambio de sobornos millonarios; Becerra reportó que 62% de los encuestados considera creíbles los señalamientos y 63% afirma que políticos de Morena han recibido dinero del narcotráfico, cifras que pegan en la base electoral del oficialismo. La respuesta del gobierno federal fue defensa cerrada, soberanía nacional, presunción de inocencia, comunicación coordinada en mañanera durante toda la semana.
En Chihuahua el guion fue otro: la FGR entregó el sábado 23 de mayo un citatorio a Maru Campos por el caso CIA, derivado del accidente del 19 de abril en el que murieron dos agentes vinculados a la Embajada de Estados Unidos y dos elementos de la Agencia Estatal de Investigación tras un operativo contra un narcolaboratorio de drogas sintéticas en el municipio de Morelos, Sierra Tarahumara; la gobernadora compareció el 27 en la Ciudad de México acompañada por la dirigencia nacional del PAN y por su abogado Roberto Gil Zuarth, denunció persecución política y recordó que su fuero constitucional debía protegerla de cualquier acto de molestia ministerial. La misma medición de Becerra arroja 68% de ciudadanos que considera que la presidenta no tiene el control del país, y esa cifra pesa más cuando se observa qué fiscal corre contra quién, con qué fuero y en qué tiempo.
La encíclica Grandiosa Humanidad del Papa León XIV plantea una discusión real sobre el poder de las grandes corporaciones tecnológicas y el riesgo de concentrar el desarrollo de inteligencia artificial en pocas manos privadas; el respaldo presidencial llegó el 26 de mayo, en la misma conferencia donde se reactivó la confrontación con TV Azteca, un día antes de la comparecencia de Maru Campos, en plena curva descendente de aprobación. Buena reflexión, mejor cronometraje.
El saldo no es coyuntural: la aprobación presidencial perdió entre 7 y 21 puntos según la casa encuestadora, la desaprobación llegó a 39% en la medición más severa, Morena cedió 14 puntos de imagen favorable y 14 puntos de intención efectiva de voto para diputaciones federales rumbo a 2027; Sheinbaum gobierna con capital político en contracción, una recaudación tibia que presiona las finanzas públicas, una agenda de seguridad cuestionada desde Washington, y un partido que pierde tracción entre los más jóvenes. Ningún operativo mediático compensa una curva que ya se inclinó.
El frente externo aprieta: la revisión del T-MEC en julio se acerca con tres heridas abiertas, la reforma judicial mexicana cuestionada por capital extranjero, la presencia de agentes estadounidenses operando en Chihuahua sin permiso de la Secretaría de Relaciones Exteriores, y un gobernador morenista nombrado en investigaciones federales de Washington. La función es local, afuera hay otras calculadoras.
El costo viaja por debajo de la línea de prensa: el pan se reparte por canales selectivos, el circo se transmite sin tarifa, y la confianza institucional, lo único que en realidad sostiene a un país, se descapitaliza con cada citatorio asimétrico. Roma sostuvo cuatro siglos esa contabilidad, México no tiene ese plazo.




