28 mayo, 2026

28 mayo, 2026

Estudiantes victorenses desarrollan inteligencia artificial capaz de detectar enfermedades en bovinos

El proyecto, creado por Nerlib Medrano de la Garza y Hugo Alejandro Picazo Galán, alumnos del CBTis 271 e integrantes del Club STEAMs, obtuvo el primer lugar en el Certamen Estatal de Creatividad e Innovación Tecnológica dentro de ExpoCiencias Tamaulipas, gracias a una propuesta que mezcla visión computacional, automatización y monitoreo inteligente aplicado al campo
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Por Raúl López García
Expreso-La Razón

CIUDAD VICTORIA, TAM.- En medio de la creciente preocupación nacional por el avance del gusano barrenador y las pérdidas millonarias que amenazan al sector pecuario mexicano, dos estudiantes de Ciudad Victoria desarrollaron un sistema de inteligencia artificial capaz de detectar enfermedades en el ganado antes de que se conviertan en una emergencia sanitaria.

El proyecto, creado por Nerlib Medrano de la Garza y Hugo Alejandro Picazo Galán, alumnos del CBTis 271 e integrantes del Club STEAMs, obtuvo el primer lugar en el Certamen Estatal de Creatividad e Innovación Tecnológica dentro de ExpoCiencias Tamaulipas, gracias a una propuesta que mezcla visión computacional, automatización y monitoreo inteligente aplicado al campo.

Su prototipo, llamado “Manejo Integral del Ganado en Unidades de Producción Pecuaria”, funciona como un escáner inteligente que analiza a los animales mediante cámaras RGB e infrarrojas, utilizando modelos avanzados de inteligencia artificial conocidos como YOLOv8 y Moondream.

La idea surgió frente a un problema que golpea directamente a los productores de Tamaulipas: enfermedades que son detectadas demasiado tarde y que terminan generando pérdidas económicas, cuarentenas sanitarias y disminución en la productividad del ganado.

Actualmente, el gusano barrenador se ha convertido en una de las amenazas más delicadas para el sector pecuario nacional debido a la rapidez con la que una infección puede extenderse dentro de un hato. Un solo caso puede provocar restricciones de movilización, aislamiento de animales y pérdidas económicas severas para pequeños y medianos productores.

Ante ese escenario, los estudiantes decidieron crear una herramienta tecnológica que permitiera detectar signos clínicos visibles antes de que el problema avance.

“Lo hacemos para cuidar la inversión del ganadero”, explicaron durante la presentación del proyecto.

El dispositivo utiliza cámaras capaces de identificar heridas, zonas sin piel, inflamaciones, costras y alteraciones físicas relacionadas con enfermedades como sarna, mastitis, pododermatitis y posibles afectaciones asociadas al gusano barrenador.

Pero el sistema no se limita únicamente a lo visible.

La inteligencia artificial también analiza patrones de movimiento y comportamiento del animal. Por ejemplo, puede detectar alteraciones respiratorias relacionadas con neumonía a partir de la postura corporal y la manera en que el bovino respira.

Todo ocurre en tiempo real.

El prototipo genera alertas sanitarias automáticas para productores y veterinarios, permitiendo actuar antes de que una enfermedad se propague dentro de la unidad de producción pecuaria.

La tecnología detrás del sistema representa uno de los aspectos más sobresalientes del proyecto.

Los alumnos entrenaron la inteligencia artificial con más de 20 mil imágenes de animales sanos y enfermos. Alimentaron el modelo con fotografías de diferentes padecimientos bovinos para enseñarle a reconocer patrones específicos de enfermedad mediante aprendizaje automático.

Ese proceso convierte al sistema en una herramienta evolutiva: mientras más datos recibe y más se utiliza en ranchos o establos, mayor precisión alcanza.

Actualmente, el prototipo registra una efectividad cercana al 85 por ciento, aunque sus creadores consideran que podría superar el 95 por ciento conforme aumente el uso y entrenamiento del sistema.

La investigación fue desarrollada bajo un enfoque explicativo-experimental, combinando análisis cuantitativos y cualitativos para evaluar el desempeño técnico del prototipo en condiciones reales de operación.

Además de la detección temprana, el proyecto también contempla la integración de registros sanitarios digitales del ganado, lo que permitiría construir historiales clínicos automatizados para cada animal.

El asesor del proyecto, Daniel Vázquez Sánchez, acompañó a los estudiantes en el desarrollo técnico y metodológico de la investigación, que hoy es considerada una de las propuestas juveniles más innovadoras dentro del ámbito tecnológico agropecuario en Tamaulipas.

El proyecto también tiene una dimensión internacional.

Dentro de su investigación, los estudiantes incorporaron referencias relacionadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, particularmente aquellos enfocados en innovación, producción sostenible y fortalecimiento de sistemas alimentarios.

El dispositivo tiene un costo aproximado de 16 mil 700 pesos, cifra que, según los alumnos, representa una inversión mínima frente al valor económico de un hato ganadero.

“Una vaca puede costar más de 20 mil pesos y un semental hasta 50 mil. Cuando un productor tiene decenas de animales, una enfermedad puede representar pérdidas enormes”, explicaron.

Lo más llamativo del proyecto es que no nació en un laboratorio universitario ni en una empresa tecnológica internacional, sino dentro de un bachillerato público de Ciudad Victoria.

Con apenas unos días de desarrollo intensivo, impresión 3D, programación y entrenamiento de modelos de inteligencia artificial, dos estudiantes tamaulipecos lograron construir una herramienta que demuestra cómo la ciencia y la tecnología pueden responder a problemas reales del campo mexicano.

Mientras el país busca soluciones frente a nuevas amenazas sanitarias ganaderas, el talento juvenil de Tamaulipas ya comenzó a desarrollar respuestas desde las aulas.

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