18 junio, 2026

18 junio, 2026

Adiós a Manolo Medrano, aliado incansable del rescate animal

Médico Veterinario Zootecnista de formación, cursaba estudios de Doctorado en Ciencias en Sanidad y Producción Animal en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde desarrollaba investigaciones relacionadas con enfermedades parasitarias en perros y su posible impacto en la salud humana
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Por Raúl López García
Expreso-La Razón

Ciudad Victoria despide a uno de los médicos veterinarios más apreciados por la comunidad animalista. La muerte de Eduardo Manolo Medrano Zapata ha dejado un profundo sentimiento de tristeza entre rescatistas, asociaciones protectoras, colegas y familias que durante años confiaron en él para cuidar la salud de sus mascotas.

Más que un profesionista, Manolo fue un aliado permanente de quienes luchan diariamente por rescatar animales abandonados. Su nombre quedó ligado a cientos de historias de perros y gatos que encontraron una segunda oportunidad gracias a su atención médica, su disposición para ayudar y una vocación de servicio que quienes lo conocieron califican como extraordinaria.

Desde su consultorio apoyó innumerables rescates realizados por ciudadanos y organizaciones protectoras de animales. Brindó consultas, tratamientos, cirugías y acompañamiento a quienes enfrentaban la difícil tarea de salvar vidas en las calles, convirtiéndose con el paso de los años en uno de los veterinarios más cercanos a la causa animal en Ciudad Victoria.

La asociación KNProyect AC, con la que colaboró estrechamente, lo recordó como un amigo, hermano y defensor incansable de sus «inquilinos», como llaman cariñosamente a los animales que rescatan. En su mensaje de despedida destacó que fue una esperanza para miles de seres vivos que encontraron en él alivio, atención y una oportunidad para recuperarse.

La rescatista animal Mia Fresy también expresó públicamente el impacto que deja su partida. En su mensaje señaló que Manolo transformó su profesión en un espacio de tranquilidad y sanación para los animales, y recordó que su labor no solo beneficiaba a las mascotas, sino también a las personas que encontraban en él apoyo y consuelo durante momentos difíciles.

“Fuiste el eslabón entre el dolor y la felicidad de miles de almas vulnerables”, escribió la activista, una frase que resume el sentir de gran parte de la comunidad animalista victorense que hoy lamenta su ausencia.

Su preparación profesional también destacó en el ámbito académico. Médico Veterinario Zootecnista de formación, cursaba estudios de Doctorado en Ciencias en Sanidad y Producción Animal en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde desarrollaba investigaciones relacionadas con enfermedades parasitarias en perros y su posible impacto en la salud humana.

Quienes compartieron proyectos con él coinciden en que representaba una nueva generación de médicos veterinarios comprometidos con la ciencia, pero también con la sensibilidad social. Su trabajo combinó el conocimiento técnico con una profunda empatía hacia los animales y las personas que luchaban por protegerlos.

La noticia de su fallecimiento provocó numerosas muestras de afecto en redes sociales. Mensajes de despedida, fotografías y anécdotas comenzaron a multiplicarse entre quienes alguna vez recibieron su ayuda, reflejando la huella que dejó dentro y fuera de los consultorios.

En una ciudad donde el abandono animal representa un desafío permanente, la labor de Manolo Medrano marcó una diferencia tangible. Cada rescate exitoso, cada tratamiento concluido y cada mascota que regresó sana a su hogar forman parte de un legado construido con trabajo silencioso, entrega y amor por la vida.

Hoy Ciudad Victoria despide a un médico veterinario, pero quienes tuvieron la fortuna de conocerlo recuerdan sobre todo al ser humano. Un hombre que eligió dedicar sus conocimientos a quienes no podían pedir ayuda con palabras y que encontró en esa misión el propósito de su vida.

Su partida deja un vacío difícil de llenar, pero también una herencia de compasión, servicio y compromiso que permanecerá viva en la memoria de su familia, sus amigos, sus colegas y en las miles de vidas que logró tocar a lo largo de su camino.

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