MÉXICO.- La inteligencia artificial (IA) está transformando radicalmente el mercado laboral en México y el mundo, acelerando la demanda de talento especializado y disparando la productividad empresarial. Según el Barómetro de la IA en el mundo laboral 2026 de PwC, las organizaciones que integran esta tecnología no solo optimizan costos, sino que elevan sus salarios y plantillas a una velocidad sin precedentes.
El estudio analiza más de mil millones de anuncios de empleo, revelando que México vive una fase de expansión tecnológica crítica. Durante 2025, las vacantes que requieren habilidades en esta tecnología sumaron 68 mil nuevas plazas en el país, consolidándose como un motor esencial para el crecimiento operativo y competitivo de las empresas modernas.
Productividad y beneficios laborales
Los hallazgos de PwC desmienten la idea de que la tecnología desplaza al personal; por el contrario, las empresas más expuestas a la inteligencia artificial triplicaron su ventaja en productividad frente a sus competidores. Este fenómeno, denominado efecto «superestrella», permite que el 20 por ciento de las organizaciones líderes alcancen incrementos de productividad de hasta el 163 por ciento, compartiendo estos beneficios mediante mejores remuneraciones.
La tendencia indica que el mercado avanza hacia un modelo de dos vías: la «profesionalización» de puestos, donde los empleos crecen al doble de velocidad y registran salarios 42 por ciento superiores desde 2021. Esta dinámica demuestra que la integración tecnológica funciona como una herramienta para amplificar el desempeño humano, permitiendo ingresar a nuevos mercados y generar fuentes de valor innovadoras.
Transformación acelerada de competencias
La brecha de habilidades se amplía rápidamente, ya que las capacidades necesarias para puestos altamente tecnificados evolucionan al doble de velocidad que en roles tradicionales. Actualmente, las descripciones de puesto en México integran cerca de 232 habilidades nuevas respecto a 2021. Este cambio exige que el talento, especialmente en niveles junior, domine competencias estratégicas como el liderazgo y el pensamiento crítico antes de lo esperado.
La presión es transversal, afectando todos los niveles organizacionales, no solo los puestos técnicos. Ante este panorama, el estudio señala que los perfiles que combinan conocimientos técnicos con habilidades humanas —como empatía y juicio ético— tienen 7 veces más probabilidades de escalar posiciones senior. La capacidad de adaptación se ha convertido en el activo más valioso para los profesionales ante la evolución de la inteligencia artificial.




