Hace cuatro meses, el gobernador Américo Villarreal Anaya hizo su primera llamada a la unidad, a los integrantes de los comités, la estructura y la clase política, durante una reunión masiva en Ciudad Victoria, ante la creciente efervescencia preelectoral. El mensaje buscaba “bajarle dos rayitas” a los acelerados y evitar que las aspiraciones personales se instalaran por encima del proyecto colectivo.
Pero el escenario no cambió del todo. Pese a aquel llamado, las y los adelantados mantuvieron sus agendas de promoción y sus propios ritmos políticos. Ahora, con el nuevo mensaje, el gobernador parece marcar una exigencia: ya no solo habla de unidad, sino de definiciones. Es tiempo de que quienes tienen aspiraciones decidan si continúan en sus responsabilidades o si buscarán participar en el próximo proceso electoral dejando el cargo.
Fue la primera llamada que hizo el líder político de Tamaulipas, el primero de marzo en el Polyforum, donde estuvieron todos los representantes políticos del poder legislativo federal y local, alcaldes, alcaldesas y líderes de Morena. Al día siguiente, la alcaldesa que anda en proyectos futuros hacia el 2028, salió en sus redes sociales promoviéndose; lo mismo pasó con otras senadoras que atiborran las redes sociales con su quehacer diario, pero no fueron las únicas; parece que les entró por un oído y les salió por el otro, aunque muchos interpretaron la actitud de las y los políticos, como que en realidad sí había un permiso para medir el posicionamiento hacia las nominaciones.
Esta semana, el Gobernador, hizo la segunda llamada; fue enérgico, con las y los integrantes de su gabinete y demás servidores públicos que andan buscando una candidatura, para que se definan; es decir, les pidió la licencia, para que vayan en busca de su proyecto político; hasta ahora, el sector educativo es el que ha respondido: el secretario de Educación, Miguel Ángel Valdez y el Rector de la UAT, Damaso Anaya Alvarado, ya se definieron: al día siguiente en entrevista, afirmaron por separado que no van por alguna candidatura.
Aunque el Gobernador no mencionó nombres, hay perfiles de la primera línea del gabinete que suenan como posibles aspirantes; entre estos, se ha hablado del Secretario del Trabajo, Luis Gerardo Illoldi Reyes, aspirante desde la anterior elección a la alcaldía capitalina y ahora también sus ojos apuntan a una diputación local; por su parte la Secretaria de Economía, Ninfa Cantu Deandar, ya hasta instaló panorámicos en Nuevo Laredo y acaba de cambiar de “equipo de prensa”, para buscar la candidatura a la alcaldía de Nuevo Laredo, buscando posicionarse. Lo que no ha logrado su prima Magaly Deandar, actual diputada que anda buscando la candidatura de Reynosa.
Karl Heinz Becker Hernández, sobrino del ex Gobernador Eugenio Hernández , actual titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, también aspira a entrarle en las encuestas por la candidatura de la alcaldía de Victoria, así como suena el nombre de la Secretaría de Bienestar, Dra. Silvia Casas.
En las dependencias y programas, el anterior titular de caza y pesca deportiva, Luis García Reyes, ahora como el nuevo titular de la Comisión de Parques y Biodiversidad de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, también aparece como aspirante a la alcaldía de Victoria. Pero el mensaje no solo alcanza a los integrantes del gabinete estatal. También va dirigido a titulares de Oficinas Fiscales y de organismos públicos descentralizados, con presencia en los municipios, donde varios ya buscan posicionarse para competir por las candidaturas a las alcaldías y diputaciones. Para ellos también aplica el llamado: definirse con anticipación si pretenden entrar a la contienda.
Al parecer nadie tiene la certeza de aparecer en las encuestas internas de Morena rumbo a 2027; todo indica que, hasta ahora, nadie ha dado el paso para definirse, señal de que las decisiones internas siguen abiertas y pocos tienen la candidatura asegurada.
Por ahora, el problema no son las reglas, sino la indecisión de quienes buscan una candidatura. El mensaje ya fue dado y tarde o temprano tendrán que definirse. Las dudas lo que reflejan es el nivel de confianza en el voto que realmente puedan tener y que han presumido mucho, la mayoría de ellos y ellas.




