La senadora paraguaya Celeste Amarilla, tras la eliminación de Paraguay frente a Francia, publicó en redes sociales un comentario sobre Kylian Mbappé que no fue una crítica deportiva, sino una expresión cargada de prejuicios raciales. En respuesta, el futbolista francés la llamó “persona despreciable e indigna de su cargo».
Ante la reprobación social, la senadora se justificó diciendo “Vengo de una generación donde llamar a alguien ‘pequeño mierda negro’ era común”. Sin embargo, no tuvo reparo en lanzar una amenaza: “Cuidado con los paraguayos. Metimos a Dinho tras las rejas por corrupción. No me subestimes, puedo presentar cargos en tu contra.” Pena ajena y una vergüenza total para Paraguay.
La conducta de ella es un claro acto de discriminación y, en cuanto a sus amenazas de demandar por violencia de género a Mbappé, solo denotan prepotencia pura y desconocimiento de lo que es la violencia de género.
No toda crítica dirigida a una mujer constituye violencia de género. La violencia de género ocurre cuando una mujer es agredida, descalificada o afectada en sus derechos sólo por el hecho de ser mujer; se trata de expresiones misóginas basadas en estereotipos o roles de género.
Aquí cabe señalar que la libertad de expresión que, en muchas ocasiones, es un argumento de defensa, en ningún momento, ampara actos discriminatorios.
Confundir ambos conceptos no es un asunto menor, ya que al usar como defensa amenazar con denunciar por violencia de género, cuando no se trata de este tipo de actos, debilita una lucha que ha costado décadas de avances.
Al mismo tiempo, minimizar el racismo o justificarlo como parte de la pasión futbolera normaliza una forma de violencia que sigue afectando a millones de personas en todo el mundo.
Además, quienes ocupan cargos públicos tienen una responsabilidad mayor; dada su exposición mediática, sus palabras no sólo expresan opiniones, también envían mensajes a la sociedad sobre lo que es aceptable y lo que no.
Celeste Amarilla con sus más de seis décadas de edad, antes de hablar de discriminación y violencia de género, debe de conocer más, informarse en un acto de responsabilidad, porque denunciar y combatir actos de racismo y violencia de género son causas que parten de un mismo principio: la dignidad humana.
¿Usted qué opina?




